Génesis 47:13

וְלֶחֶם אֵין בְּכָל־הָאָרֶץ כִּֽי־כָבֵד הָרָעָב מְאֹד וַתֵּלַהּ אֶרֶץ מִצְרַיִם וְאֶרֶץ כְּנַעַן מִפְּנֵי הָרָעָֽב׃

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

וְלֶ֤חֶם אֵין֙ בְּכָל־הָאָ֔רֶץ כִּֽי־כָבֵ֥ד הָרָעָ֖ב מְאֹ֑ד וַתֵּ֜לַהּ אֶ֤רֶץ מִצְרַ֙יִם֙ וְאֶ֣רֶץ כְּנַ֔עַן מִפְּנֵ֖י הָרָעָֽב׃

Griego (Septuaginta)

Σῖτος δὲ οὐκ ἦν ἐν πάσῃ τῇ γῇ, ἐνίσχυσεν γὰρ ὁ λιμὸς σφόδρα· ἐξέλιπεν δὲ ἡ γῆ Αἰγύπτου καὶ ἡ γῆ Χανάαν ἀπὸ τοῦ λιμοῦ·

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

In toto enim orbe panis deerat, et oppresserat fames terram, maxime Ægypti et Chanaan.

Español

No había pan en toda la región, porque el hambre era gravísima. Tanto Egipto como Canaán estaban agotados a causa del hambre.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Y no había pan en toda la tierra, y el hambre era muy grave; por lo que desfalleció de hambre la tierra de Egipto y la tierra de Canaán.

Inglés

There was no food, however, in all that region, because the famine was so severe; the lands of Egypt and Canaan had been exhausted by the famine.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo describe la ausencia total de alimento en la región a causa de un hambre extrema, y señala que tanto la tierra de Egipto como la de Canaán se vieron afectadas por languidecer o desfallecer ante esa hambruna.

Palabras clave

  • lechem («alimento», H3899G) — sustantivo masculino singular, término genérico para pan o comida, base de la primera cláusula negativa.
  • 'ein («nada», H0369) — sustantivo en forma constructa que funciona como partícula de no-existencia, negando la presencia de lechem en toda la tierra.
  • khaved («pesado», H3515) — adjetivo masculino singular que califica al hambre como «pesada» o severa, intensificado luego por me'od («mucho», H3966).
  • telah («languidecer», H3856A) — verbo qal con vav narrativa, sujeto femenino («ella»), indica la acción que sufre la tierra como consecuencia del hambre.
  • penei («rostro: porque», H6440I) — sustantivo constructo plural que en la locución mi-penei introduce causalidad («a causa de», «desde el rostro de»).

Lo que dice el texto

La primera cláusula se estructura mediante ve-lechem 'ein be-khol-ha'aretz: el sustantivo lechem precede a la partícula de no-existencia 'ein, construcción típica hebrea para negar la presencia de algo, seguida de la preposición be más khol («todo») en forma constructa que rige a ha'aretz («la tierra»). La segunda cláusula, introducida por ki («porque»), presenta el adjetivo khaved («pesado») aplicado al sustantivo ra'av («hambre»), reforzado por el numeral me'od («mucho»), lo que construye la idea de intensidad mediante acumulación de calificativos más que mediante un solo término abstracto de «severidad».

La tercera cláusula se marca con la vav narrativa sobre el verbo telah («languidecer»), que en la secuencia hebrea funciona como consecuencia directa de las dos cláusulas anteriores: el hambre pesada produce el languidecimiento de las tierras. El sujeto de telah es doble —'eretz mitzrayim y ve-'eretz kena'an, ambos en forma constructa («tierra de Egipto», «tierra de Canaán»)— y la causa final se expresa con la locución mi-penei ha-ra'av, literalmente «desde el rostro del hambre», donde penei (forma constructa plural de «rostro») funciona como marcador de causalidad, un uso idiomático que el hebreo comparte con otras expresiones causales del corpus bíblico.

Divergencias entre versiones

La LXX traduce telah («languidecer») con ἐξέλιπεν («desfalleció», «se agotó»), verbo que en griego describe un cese o agotamiento, mientras que el hebreo telah apunta más específicamente a un desvanecimiento gradual. La Vulgata, por su parte, condensa la tercera cláusula con oppresserat fames terram, empleando el verbo opprimere («oprimir», «abrumar»), que introduce la imagen de una opresión activa del hambre sobre la tierra, distinta tanto del hebreo telah como del griego ἐξέλιπεν. Además, la Vulgata añade maxime («sobre todo», «principalmente») para relacionar Egipto y Canaán, matiz comparativo ausente en el texto hebreo, que presenta a ambas tierras mediante una simple conjunción ve («y»).

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.