Génesis 45:18
וּקְחוּ אֶת־אֲבִיכֶם וְאֶת־בָּתֵּיכֶם וּבֹאוּ אֵלָי וְאֶתְּנָה לָכֶם אֶת־טוּב אֶרֶץ מִצְרַיִם וְאִכְלוּ אֶת־חֵלֶב הָאָֽרֶץ׃
✦ Interlineal hebreo
Toca una palabra para ver su ficha
✦ El mismo versículo en cinco lenguas
וּקְח֧וּ אֶת־אֲבִיכֶ֛ם וְאֶת־בָּתֵּיכֶ֖ם וּבֹ֣אוּ אֵלָ֑י וְאֶתְּנָ֣ה לָכֶ֗ם אֶת־טוּב֙ אֶ֣רֶץ מִצְרַ֔יִם וְאִכְל֖וּ אֶת־חֵ֥לֶב הָאָֽרֶץ׃
καὶ παραλαβόντες τὸν πατέρα ὑμῶν καὶ τὰ ὑπάρχοντα ὑμῶν ἥκετε πρὸς μέ· καὶ δώσω ὑμῖν πάντων τῶν ἀγαθῶν Αἰγύπτου, καὶ φάγεσθε τὸν μυελὸν τῆς γῆς.
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
et tollite inde patrem vestrum et cognationem, et venite ad me: et ego dabo vobis omnia bona Ægypti, ut comedatis medullam terræ.
Tomen a su padre y a sus familias, y vengan a verme. Yo les daré lo mejor de la tierra de Egipto, y comerán de la abundancia del país’.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
Y tomad á vuestro padre y vuestras familias, y venid á mí, que yo os daré lo bueno de la tierra de Egipto y comeréis la grosura de la tierra.
Then bring your father and your families and return to me. I will give you the best of the land of Egypt, and you shall eat from the fat of the land.’
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo contiene una serie de órdenes en imperativo dirigidas a los hermanos: tomar al padre y a las familias, venir, y la promesa de recibir «lo mejor» de Egipto y comer de su abundancia. La frase se organiza como una secuencia de cuatro acciones encadenadas por la conjunción ve («y»).
Palabras clave
- ke.Chu («tomar», H3947G) — verbo qal imperativo plural masculino: orden directa de agarrar/llevar.
- ba.tei.Khem («casa: familia» + «vuestro», H1004M) — sustantivo masculino plural constructo con sufijo; en plural constructo indica no solo la vivienda sino el conjunto de dependientes o núcleo familiar.
- Vo.'u («venir», H0935G) — verbo qal imperativo plural masculino: segunda orden de la secuencia.
- tuv 'E.retz mitz.Ra.yim («bondad de tierra de Egipto», H2898 + H0776G + H4714G) — cadena de sustantivos en estado constructo: tuv rige a 'eretz, que a su vez rige a Mitzrayim, formando la expresión «lo mejor de la tierra de Egipto».
- Che.lev ha.'A.retz («grasa de la tierra», H2459 + H9009 + H0776G) — sustantivo constructo Che.lev seguido de ha.'Aretz con artículo definido, literalmente «la grasa de la tierra».
Lo que dice el texto
El hebreo presenta cuatro imperativos plurales masculinos encadenados por ve: ke.Chu («tomad»), y luego un segundo u- que introduce ba.tei.Khem, seguido de Vo.'u («venid») y finalmente 'ikh.Lu («comed»). Esta estructura de mandatos sucesivos, todos en segunda persona plural, refuerza el carácter de instrucción directa sin verbos subordinados intermedios: son órdenes yuxtapuestas mediante la conjunción copulativa.
Entre los imperativos se inserta una promesa en primera persona: 'e.te.Nah («dar», H5414G), marcada morfológicamente aquí como infinitivo según los datos, lo que indica una acción vinculada a las órdenes anteriores más que una declaración independiente. El objeto de esta promesa es tuv 'Eretz Mitzrayim, una cadena de tres sustantivos en estado constructo (tuv → 'eretz → Mitzrayim), construcción típica del hebreo para expresar posesión o pertenencia sucesiva: «lo bueno/lo mejor de la tierra de Egipto».
La expresión final, Che.lev ha.'Aretz («la grasa de la tierra»), usa Che.lev (H2459), término que en su sentido literal remite a «grasa» o «sebo», aplicado aquí de forma constructa a «la tierra» con artículo definido. El texto hebreo no ofrece un término abstracto como «abundancia», sino esta imagen concreta de grasa/sebo aplicada al producto de la tierra.
Divergencias entre versiones
La LXX traduce Che.lev ha.'Aretz como τὸν μυελὸν τῆς γῆς («la médula de la tierra»), sustituyendo la imagen de «grasa» por la de «médula», mientras que el hebreo usa Che.lev («grasa», H2459). La Vulgata sigue esta lectura con medullam terrae («médula de la tierra»), coincidiendo con la LXX y divergiendo del término hebreo literal.
Asimismo, para ba.tei.Khem («casas/familias de vosotros», H1004M), la LXX traduce τὰ ὑπάρχοντα ὑμῶν («vuestras posesiones/bienes»), un matiz distinto al hebreo, que remite a «casa» en sentido de núcleo familiar. La Vulgata, en cambio, usa cognationem («parentela»), más cercano al sentido de familia que ofrece el hebreo.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.