Génesis 31:39

טְרֵפָה לֹא־הֵבֵאתִי אֵלֶיךָ אָנֹכִי אֲחַטֶּנָּה מִיָּדִי תְּבַקְשֶׁנָּה גְּנֻֽבְתִי יוֹם וּגְנֻֽבְתִי לָֽיְלָה׃

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

טְרֵפָה֙ לֹא־הֵבֵ֣אתִי אֵלֶ֔יךָ אָנֹכִ֣י אֲחַטֶּ֔נָּה מִיָּדִ֖י תְּבַקְשֶׁ֑נָּה גְּנֻֽבְתִ֣י י֔וֹם וּגְנֻֽבְתִ֖י לָֽיְלָה׃

Griego (Septuaginta)

θηριάλωτον οὐκ ἀνενήνοχά σοι· ἀπ’ ἐμαυτοῦ κλέμματα ἡμέρας καὶ κλέμματα ἡμέρας καὶ κλέμματα τῆς νυκτός·

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

nec captum a bestia ostendi tibi, ego damnum omne reddebam: quidquid furto peribat, a me exigebas:

Español

Nunca te llevé los restos de los animales despedazados por las fieras, sino que yo mismo asumía la pérdida. Y tú me cobrabas todo lo que se robaban, ya fuera de día o de noche.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Nunca te traje lo arrebatado por las fieras; yo pagaba el daño; lo hurtado así de día como de noche, de mi mano lo requerías.

Inglés

I did not bring you anything torn by wild beasts; I bore the loss myself. And you demanded payment from me for what was stolen by day or night.

Qué dice el texto

Resumen

El hablante (identificado gramaticalmente por la primera persona en varias formas verbales) niega haber traído animales despedazados por fieras, y afirma haber asumido personalmente la pérdida de lo robado, tanto de día como de noche. La frase describe una práctica de responsabilidad económica sostenida en el tiempo, marcada por los imperfectos verbales.

Palabras clave

teréfah («animal despedazado», H2966) — sustantivo femenino singular que designa específicamente una presa desgarrada por fieras, distinta del robo o pérdida ordinaria.

achatténah («pecar», H2398) — verbo en piel (forma intensiva), imperfecto de primera persona con sufijo femenino «la» (referido a teréfah). La raíz חטא en piel no denota transgresión moral sino, en este contexto, la acción de compensar o cargar con la falta de algo perdido.

miyadí («de mi mano», H3027 + sufijo H9020) — sustantivo en forma constructa con sufijo pronominal, expresión que indica el lugar desde donde se exige o reclama algo, es decir, la responsabilidad personal del hablante.

genuvtí («robado», H1589) — participio pasivo qal femenino singular en constructo, repetido dos veces (líneas 14 y 17) y combinado sucesivamente con yom («día», H3117) y láylah («noche», H3915), formando un par merismático que abarca la totalidad del tiempo.

Lo que dice el texto

La frase hebrea se organiza en tres unidades paralelas: la negación inicial (teréfah lo hevéti, «animal despedazado no traje»), la afirmación de compensación (anokhí achattênah, «yo la compensaba»), y la explicación de la exigencia recibida (miyadí tevaqshénah, «de mi mano la reclamabas»). El uso del pronombre independiente anokhí («yo», H0595) junto al verbo conjugado en primera persona añade énfasis enfático sobre el sujeto, subrayando que es él —y no otro— quien asumía la responsabilidad.

Los verbos en imperfecto (achattênah, tevaqshénah) señalan una acción repetida o habitual en el pasado, no un hecho puntual, lo cual la gramática hebrea capta mejor que una traducción en pasado simple. La construcción con participio pasivo constructo genuvtí yom... genuvtí láylah forma una estructura de mérito (día/noche) que expresa totalidad temporal mediante la yuxtaposición de los dos extremos del día, recurso que el hebreo logra con repetición léxica mínima.

Divergencias entre versiones

El hebreo usa el verbo achatténah (de la raíz «pecar», H2398, en piel) para expresar la idea de compensar o cargar con una pérdida; la Vulgata lo traduce como damnum omne reddebam («yo devolvía todo el daño»), coincidiendo en el sentido de resarcimiento pero sin reflejar la raíz «pecar» del hebreo. La LXX, en el texto provisto, presenta una repetición aparentemente duplicada de κλέμματα ἡμέρας («cosas robadas de día») antes de κλέμματα τῆς νυκτός («cosas robadas de la noche»), lo cual no corresponde exactamente al paralelismo simple día/noche que estructura el hebreo con yom y láylah.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.