Génesis 31:15

הֲלוֹא נָכְרִיּוֹת נֶחְשַׁבְנוּ לוֹ כִּי מְכָרָנוּ וַיֹּאכַל גַּם־אָכוֹל אֶת־כַּסְפֵּֽנוּ׃

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

הֲל֧וֹא נָכְרִיּ֛וֹת נֶחְשַׁ֥בְנוּ ל֖וֹ כִּ֣י מְכָרָ֑נוּ וַיֹּ֥אכַל גַּם־אָכ֖וֹל אֶת־כַּסְפֵּֽנוּ׃

Griego (Septuaginta)

οὐχ ὡς αἱ ἀλλότριαι λελογίσμεθα αὐτῷ; πέπρακεν γὰρ ἡμᾶς, καὶ κατέφαγεν καταβρώσει τὸ ἀργύριον ἡμῶν.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

nonne quasi alienas reputavit nos, et vendidit, comeditque pretium nostrum?

Español

¿No nos trata ya como a extranjeras? No solo nos vendió, sino que además se ha gastado todo lo que pagaste por nosotras.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

¿ No nos tiene ya como por extrañas, pues que nos vendió, y aun se ha comido del todo nuestro precio?

Inglés

Are we not regarded by him as outsiders? Not only has he sold us, but he has certainly squandered what was paid for us.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo presenta una pregunta retórica de las hijas de Labán, quienes se quejan de haber sido tratadas como nokhriyot («extranjeras», H5237) por su padre. La queja se articula en dos partes: primero la consideración recibida (ser vistas como ajenas), y después la acusación de que Labán vendió a sus hijas y consumió por completo el dinero recibido a cambio.

Palabras clave

nokhriyot («extranjero», H5237) — adjetivo femenino plural: califica a las hablantes mismas, quienes se describen como si fueran mujeres ajenas al grupo familiar. nechshavnu («idear: contar», H2803) — verbo nifal perfecto, primera persona plural: forma pasiva-reflexiva que indica que el sujeto («nosotras») recibe la acción de ser consideradas, sin agente gramatical explícito salvo el complemento lo («a él»). mekharanu («vender», H4376) — qal perfecto, tercera persona masculina singular con sufijo: acción completada realizada por un sujeto no nombrado explícitamente en esta cláusula (se entiende por el contexto que es Labán, referido antes como lo). akhol («comer», H0398) — infinitivo absoluto: se coloca junto al verbo conjugado yokhal (también H0398) para intensificar o enfatizar la acción verbal, un recurso morfológico propio del hebreo sin equivalente directo de una sola palabra en español. kaspenu («plata: dinero», H3701) — sustantivo masculino singular en forma constructa con sufijo posesivo: literalmente «la plata de nosotras», es decir, el precio pagado.

Lo que dice el texto

La frase se abre con la partícula interrogativa ha- combinada con la negación lo' (H3808), estructura que en hebreo construye preguntas retóricas cuya respuesta esperada es afirmativa: «¿No es cierto que...?». El verbo nechshavnu en nifal perfecto coloca a las hablantes como receptoras pasivas de una evaluación ajena, reforzada por el sufijo lo («a él/para él»), que apunta hacia Labán sin nombrarlo directamente en este segmento.

La segunda cláusula, introducida por ki (H3588A), aporta la razón de la queja: mekharanu, «nos vendió», verbo qal perfecto que indica una acción ya consumada. El clímax de la queja se construye con la combinación de vayyokhal (forma narrativa) y el infinitivo absoluto akhol, ambos de la raíz H0398 («comer»). Esta duplicación verbal es un recurso morfológico hebreo que intensifica la acción: no solo comió, sino que agotó por completo el dinero, idea que ninguna traducción de una sola palabra puede capturar con la misma economía gramatical del original.

Divergencias entre versiones

La LXX traduce nokhriyot con la comparación explícita ὡς αἱ ἀλλότριαι («como las extranjeras»), introduciendo la partícula comparativa «como» que el hebreo no tiene de forma explícita en el adjetivo mismo. La Vulgata sigue un patrón similar con *quasi alienas» («como si extranjeras»), reforzando también la idea comparativa ausente en la construcción hebrea directa.

Respecto al infinitivo absoluto akhol, la LXX lo traduce con κατέφαγεν καταβρώσει («comió con devoración»), duplicando el campo semántico mediante dos términos griegos para reflejar la intensificación hebrea. La Vulgata, en cambio, con comeditque pretium nostrum («y comió nuestro precio»), no refleja morfológicamente esta duplicación enfática presente en el texto hebreo.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.