Génesis 26:35

וַתִּהְיֶיןָ מֹרַת רוּחַ לְיִצְחָק וּלְרִבְקָֽה׃ ס

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

וַתִּהְיֶ֖יןָ מֹ֣רַת ר֑וּחַ לְיִצְחָ֖ק וּלְרִבְקָֽה׃ ס

Griego (Septuaginta)

καὶ ἦσαν ἐρίζουσαι τῷ Ἰσαὰκ καὶ τῆ Ῥεβέκκα.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

quæ ambæ offenderant animum Isaac et Rebeccæ.

Español

Estas dos mujeres les causaron mucha amargura a Isaac y a Rebeca.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Y fueron amargura de espíritu á Isaac y á Rebeca.

Inglés

And they brought grief to Isaac and Rebekah.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo cierra el relato de los matrimonios de Esaú (mencionados en el versículo anterior) señalando el efecto que estas mujeres tuvieron sobre Isaac y Rebeca: fueron para ellos motivo de amargura de espíritu.

Palabras clave

  • tihYeina («ser», H1961): forma verbal qal en tercera persona plural femenina, con la vav narrativa antepuesta; indica una acción o estado que se instala como consecuencia de lo narrado antes, y el sujeto femenino plural (ellas) remite a las mujeres mencionadas previamente.
  • Morat («amargura», H4786): sustantivo femenino singular en estado constructo, lo que exige que se lea junto a la palabra siguiente formando la unidad «amargura de».
  • Ruach («espíritu», H7307): sustantivo femenino singular que completa la construcción constructa iniciada por Morat, formando la expresión «amargura de espíritu».
  • leYitzchak («a/para Isaac», H9005 + H3327): la preposición le marca el objeto o destinatario de la amargura, indicando hacia quién se dirige o en quién recae ese estado.
  • uleRivkah («y a/para Rebeca», H9002 + H9005 + H7259): repite la misma estructura preposicional para el segundo destinatario, coordinando a Isaac y Rebeca como receptores igualitarios de la misma situación.

Lo que dice el texto

La frase hebrea se organiza como predicado nominal con verbo copulativo: vatihYeina («y fueron») introduce un sujeto plural femenino implícito (las mujeres del versículo anterior) y lo vincula mediante la construcción constructa Morat Ruach («amargura de espíritu») a dos destinatarios marcados con la preposición le: Isaac y Rebeca. La construcción constructa Morat Ruach no es una simple yuxtaposición de sustantivos sino una unidad gramatical fija donde el segundo término (Ruach, «espíritu») especifica de qué tipo es la amargura del primero (Morat).

La repetición de la preposición le antes de cada nombre propio (leYitzchak / uleRivkah) en lugar de compartir una sola preposición para ambos, es un rasgo del hebreo bíblico que distribuye el efecto de manera individualizada sobre cada uno de los dos sujetos, aunque en la traducción al español esta distribución se pierde al coordinarse simplemente con «y».

Divergencias entre versiones

La LXX traduce con el verbo ἦσαν ἐρίζουσαι («eran contenciosas/discutían»), una lectura que introduce la idea de disputa o conflicto activo, distinta de la construcción nominal hebrea «amargura de espíritu» que describe más bien un estado emocional padecido por Isaac y Rebeca. La Vulgata, con offenderant animum («habían ofendido el ánimo»), se aproxima más al sentido hebreo de causar aflicción, pero también reformula la construcción constructa en una relación verbal de sujeto activo (ellas) y objeto afectado (el ánimo de Isaac y Rebeca), sin conservar la estructura nominal Morat Ruach del hebreo.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.