Génesis 24:60

וַיְבָרֲכוּ אֶת־רִבְקָה וַיֹּאמְרוּ לָהּ אֲחֹתֵנוּ אַתְּ הֲיִי לְאַלְפֵי רְבָבָה וְיִירַשׁ זַרְעֵךְ אֵת שַׁעַר שֹׂנְאָֽיו׃

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

וַיְבָרֲכ֤וּ אֶת־רִבְקָה֙ וַיֹּ֣אמְרוּ לָ֔הּ אֲחֹתֵ֕נוּ אַ֥תְּ הֲיִ֖י לְאַלְפֵ֣י רְבָבָ֑ה וְיִירַ֣שׁ זַרְעֵ֔ךְ אֵ֖ת שַׁ֥עַר שֹׂנְאָֽיו׃

Griego (Septuaginta)

καὶ εὐλόγησαν Ῥεβέκκαν τὴν ἀδελφὴν αὐτῶν καὶ εἶπαν αὐτῇ Ἀδελφὴ ἡμῶν εἶ· γίνου εἰς χιλιάδας μυριάδων, καὶ κληρονομησάτω τὸ σπέρμα σου τὰς πόλεις τῶν ὑπεναντίων.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

imprecantes prospera sorori suæ, atque dicentes: Soror nostra es, crescas in mille millia, et possideat semen tuum portas inimicorum suorum.

Español

Y bendijeron a Rebeca con estas palabras: “Hermana nuestra, ¡que seas madre de millones! ¡Que tus descendientes conquisten las ciudades de sus enemigos!”

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Y bendijeron á Rebeca, y dijéronle: Nuestra hermana eres; seas en millares de millares, y tu generación posea la puerta de sus enemigos.

Inglés

And they blessed Rebekah and said to her, “ Our sister, may you become the mother of thousands upon thousands. May your offspring possess the gates of their enemies.”

Qué dice el texto

Resumen

El versículo relata la bendición que la familia de Rebeca pronuncia sobre ella antes de su partida. El texto hebreo formula esta bendición en dos partes: un deseo de multiplicación numerosa y un deseo de que su descendencia domine sobre quienes se le opongan.

Palabras clave

  • y.va.ra.Khu («bendecir», H1288) — verbo en piel (forma intensiva), narrativo con vav conversiva; indica una acción de bendecir realizada colectivamente («ellos») sobre Rebeca.
  • 'al.Fei («mil», H0505G) — numeral en forma constructa plural, ligado a re.va.Vah para formar la expresión «miles de miríada», es decir, una multiplicación cuantiosa.
  • yi.Rash («poseer: tomar», H3423H) — verbo qal, imperfecto con vav, expresando una consecuencia o propósito encadenado a la bendición anterior («y que posea…»).
  • zar.'E-kh («simiente: hijos», H2233H + sufijo H9022) — sustantivo en forma constructa con sufijo posesivo femenino, «tu simiente/descendencia», sujeto del verbo yi.Rash.
  • so.ne.'A-v («odiar», H8130 + sufijo H9033) — participio qal en constructo plural con sufijo, literalmente «los que odian a él/de él», empleado como sustantivo: «sus aborrecedores».

Lo que dice el texto

La frase se organiza en dos oraciones encadenadas por va narrativo. La primera, 'a.cho.Te.nu 'at ha.Yi le.'al.Fei re.va.Vah, carece de verbo copulativo explícito salvo el imperativo ha.Yi («sé»), construyendo la fórmula «hermana nuestra eres tú; sé para miles de miríada». La expresión le.'al.Fei re.va.Vah usa una preposición direccional (le) que indica el destino o resultado deseado: convertirse en una magnitud de «miles de miríada», una multiplicación numérica sin especificar el objeto de esa multiplicación (no dice explícitamente «hijos» o «descendientes» en este tramo).

La segunda oración, introducida por ve + imperfecto (yi.Rash), presenta una consecuencia o propósito: «y que posea tu simiente la puerta de sus odiadores». Aquí zar.'E-kh («tu simiente») es el sujeto explícito del verbo yi.Rash, y el objeto es sha.'ar so.ne.'A-v («la puerta de sus odiadores»), donde so.ne.'A es un participio sustantivado que designa a quienes odian, en construcción constructa con el sufijo pronominal masculino singular (-v), referido gramaticalmente a la simiente.

Divergencias entre versiones

La LXX traduce sha.'ar («puerta», singular) como τὰς πόλεις («las ciudades», plural), mientras que el hebreo usa singular. Asimismo, la LXX vierte so.ne.'A-v («sus odiadores», participio) como τῶν ὑπεναντίων («de los adversarios»), un sustantivo abstracto en lugar del participio verbal hebreo. La Vulgata sigue más de cerca el hebreo con portas inimicorum suorum («las puertas de sus enemigos»), aunque también pluraliza sha.'ar como portas. Las traducciones modernas (BSB, SBLIBRE) optan por «puertas»/«ciudades» en plural y por sustantivos como «enemigos», suavizando el matiz participial de «los que odian» presente en el hebreo.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.