Génesis 24:10

וַיִּקַּח הָעֶבֶד עֲשָׂרָה גְמַלִּים מִגְּמַלֵּי אֲדֹנָיו וַיֵּלֶךְ וְכָל־טוּב אֲדֹנָיו בְּיָדוֹ וַיָּקָם וַיֵּלֶךְ אֶל־אֲרַם נַֽהֲרַיִם אֶל־עִיר נָחֽוֹר׃

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

וַיִּקַּ֣ח הָ֠עֶבֶד עֲשָׂרָ֨ה גְמַלִּ֜ים מִגְּמַלֵּ֤י אֲדֹנָיו֙ וַיֵּ֔לֶךְ וְכָל־ט֥וּב אֲדֹנָ֖יו בְּיָד֑וֹ וַיָּ֗קָם וַיֵּ֛לֶךְ אֶל־אֲרַ֥ם נַֽהֲרַ֖יִם אֶל־עִ֥יר נָחֽוֹר׃

Griego (Septuaginta)

καὶ ἔλαβεν ὁ παῖς δέκα καμήλους ἀπὸ τῶν καμήλων τοῦ κυρίου αὐτοῦ καὶ ἀπὸ πάντων τῶν ἀγαθῶν τοῦ κυρίου αὐτοῦ μεθ’ ἑαυτοῦ, καὶ ἀναστὰς εἰς τὴν Μεσοποταμίαν εἰς τὴν πόλιν Ναχώρ.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

Tulitque decem camelos de grege domini sui, et abiit, ex omnibus bonis ejus portans secum, profectusque perrexit in Mesopotamiam ad urbem Nachor.

Español

Luego tomó diez de los camellos de su amo, cargó toda clase de regalos valiosos de su amo, y se puso en camino hacia Aram Naharaim, la ciudad de Nacor.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Y el criado tomó diez camellos de los camellos de su señor, y fuése, pues tenía á su disposición todos los bienes de su señor: y puesto en camino, llegó á Mesopotamia, á la ciudad de Nachôr.

Inglés

Then the servant took ten of his master’s camels and departed with all manner of good things from his master in hand. And he set out for Nahor ’s hometown in Aram-naharaim.

Qué dice el texto

Resumen

El siervo de Abraham toma diez camellos de su señor y bienes de este, y emprende viaje hacia Aram Naharaim, a la ciudad de Nacor. El versículo encadena cuatro acciones mediante la vav narrativa: tomar, ir, levantarse e ir nuevamente.

Palabras clave

'eved («siervo/esclavo», H5650) — sustantivo con artículo determinado (ha'eved), designa al agente de toda la acción sin nombrarlo. gemalim («camello», H1581) — aparece primero en plural absoluto (diez camellos) y luego en plural constructo (gemalei, «camellos de»), formando la cadena posesiva "camellos de su señor". adonav («señor», H0113) — sustantivo en plural constructo con sufijo pronominal («su señor[es]»); el plural es de forma pero refiere a un único señor, uso característico de sustantivos de autoridad en hebreo. tuv («bondad/bienes», H2898) — sustantivo en constructo, «lo mejor/los bienes de», introduce la cadena kol tuv adonav, «toda la riqueza de su señor». yad («mano», H3027) — sustantivo en constructo con sufijo, literalmente «en su mano», expresión idiomática para "consigo" o "bajo su disposición".

Lo que dice el texto

La frase hebrea se organiza como una secuencia de cuatro verbos en forma narrativa (vav + imperfecto): vaiyiqqaj («y tomó»), vaielekh («y fue»), vaiaqam («y se levantó»), vaielekh («y fue»). Esta repetición del mismo verbo halakh («ir», H1980) en dos momentos distintos —una vez tras tomar los camellos y bienes, otra tras «levantarse»— marca dos etapas de la acción: primero la partida general, luego el levantamiento explícito antes de emprender la ruta hacia Aram Naharaim.

La expresión kol tuv adonav beyadó («toda la bondad de su señor en su mano») usa la imagen concreta de la mano para indicar posesión o control sobre los bienes que lleva consigo; el hebreo no especifica si son objetos de valor, provisiones o ambos, dejando tuv como término genérico de «lo bueno/lo mejor». El nombre del destino se presenta como una cadena de constructos: 'ir Nachor («ciudad de Nacor»), una relación de posesión directa entre la ciudad y la persona sin partícula intermedia.

Divergencias entre versiones

La LXX no reproduce el segundo verbo de movimiento (vaielekh) como una acción separada: en vez de «se levantó y fue», traduce con un solo participio, anastás («habiéndose levantado»), fusionando ambas acciones hebreas en una construcción participial única antes de mencionar el destino.

La expresión hebrea beyadó («en su mano») se traduce en la LXX como meth' heautoú («consigo») y en la Vulgata como portans secum («llevando consigo»); ambas versiones interpretan la imagen idiomática de la mano como transporte físico de los bienes, sin conservar la referencia literal a la mano presente en el texto hebreo.

La Vulgata además condensa las dos apariciones del verbo «ir» (abiit y profectusque perrexit) en una secuencia que enfatiza la partida como un solo movimiento continuo, distinto de la doble marcación narrativa del hebreo (vaielekh... vaiaqam vaielekh).

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.