Génesis 21:30

וַיֹּאמֶר כִּי אֶת־שֶׁבַע כְּבָשֹׂת תִּקַּח מִיָּדִי בַּעֲבוּר תִּֽהְיֶה־לִּי לְעֵדָה כִּי חָפַרְתִּי אֶת־הַבְּאֵר הַזֹּֽאת׃

Interlineal hebreo

Toca una palabra para ver su ficha

El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

וַיֹּ֕אמֶר כִּ֚י אֶת־שֶׁ֣בַע כְּבָשֹׂ֔ת תִּקַּ֖ח מִיָּדִ֑י בַּעֲבוּר֙ תִּֽהְיֶה־לִּ֣י לְעֵדָ֔ה כִּ֥י חָפַ֖רְתִּי אֶת־הַבְּאֵ֥ר הַזֹּֽאת׃

Griego (Septuaginta)

καὶ εἶπεν Ἀβραὰμ ὅτι τὰς ἑπτὰ ἀμνάδας ταύτας λήμψῃ παρ’ ἐμοῦ, ἵνα ὦσιν εἰς μαρτύριον ὅτι ἐγὼ ὤρυξα τὸ φρέαρ τοῦτο.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

At ille: Septem, inquit, agnas accipies de manu mea: ut sint mihi in testimonium, quoniam ego fodi puteum istum.

Español

Abraham respondió: “Aceptarás estas siete corderas de mis manos como prueba de que yo mismo cavé este pozo”.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Y él respondió: Que estas siete corderas tomarás de mi mano, para que me sean en testimonio de que yo cavé este pozo.

Inglés

He replied, “ You are to accept the seven ewe lambs from my hand as my witness that I dug this well.”

Qué dice el texto

Resumen

El versículo contiene la respuesta de Abraham a Abimélec, especificando que las siete corderas que este debe tomar de su mano servirán como testimonio ('edah, H5713A) de que él cavó el pozo en disputa. La frase se articula mediante dos partículas ki que introducen, respectivamente, el contenido del discurso y su motivo causal.

Palabras clave

  • ki («porque/que», H3588A) — partícula que aparece dos veces (posiciones 3 y 18): la primera introduce el discurso citado («que…»), la segunda introduce la razón del testimonio («porque yo cavé…»).
  • kevasot («cordera», H3535) — sustantivo femenino plural; el numeral sheva' («siete», H7651) que la precede fija la cantidad exacta del objeto entregado.
  • tiqqach («tomar», H3947G) — verbo qal en imperfecto, segunda persona masculina singular: expresa una acción todavía no realizada o en curso, dirigida a Abimélec («tomarás»).
  • tihyeh («ser», H1961) — forma yusiva («que sea»), marca la finalidad de la entrega de las corderas: que se conviertan en prueba.
  • chafarti («explorar/cavar», H2658) — verbo qal en perfecto, primera persona: indica una acción ya completada por el hablante, la excavación del pozo.

Lo que dice el texto

La oración hebrea se organiza en dos bloques causales encadenados por ki. El primer ki (posición 3) introduce lo que debe entenderse como contenido del habla directa —una construcción habitual en hebreo bíblico donde ki funciona como marcador de cita, equivalente a las comillas de estilo indirecto—. Dentro de este bloque, el objeto directo 'et-sheva' kevasot («las siete corderas») antecede al verbo tiqqach, un orden enfático que resalta el objeto sobre la acción.

La cláusula de propósito comienza con ba'avur («por causa de», H5668), seguida del verbo tihyeh en modo yusivo: no se trata de un futuro simple sino de una forma que expresa intención o resultado deseado («para que llegue a ser»). El sustantivo 'edah («testigo», femenino singular) es el predicado de esa cláusula: las corderas mismas —no una persona— constituyen el testimonio.

El segundo ki (posición 18) introduce la causa última: chafarti está en perfecto, marcando una acción ya consumada («yo cavé»), en contraste con tiqqach, en imperfecto, que señala una acción pendiente. Esta oposición aspectual entre pasado completado y acción por realizar no se refleja necesariamente en las traducciones al español, que suelen igualar ambos verbos con formas de futuro/pasado simples.

Divergencias entre versiones

El hebreo no menciona explícitamente el nombre del hablante en este versículo (el verbo vayomer, «y dijo», carece de sujeto expreso, sobreentendido por el contexto narrativo previo). La LXX, en cambio, añade explícitamente Ἀβραὰμ («Abraham») como sujeto del verbo εἶπεν. La Vulgata resuelve la misma ambigüedad con el pronombre demostrativo ille («aquel»), sin nombrar a Abraham directamente.

Asimismo, donde el hebreo usa mi-yadi («de mi mano», con sustantivo singular yad, H3027G), la LXX traduce παρ' ἐμοῦ («de mí»), omitiendo la referencia concreta a la «mano» presente en el texto hebreo y conservada por la Vulgata (de manu mea) y por RV1909.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.