Éxodo 34:29
וַיְהִי בְּרֶדֶת מֹשֶׁה מֵהַר סִינַי וּשְׁנֵי לֻחֹת הָֽעֵדֻת בְּיַד־מֹשֶׁה בְּרִדְתּוֹ מִן־הָהָר וּמֹשֶׁה לֹֽא־יָדַע כִּי קָרַן עוֹר פָּנָיו בְּדַבְּרוֹ אִתּֽוֹ׃
✦ Interlineal hebreo
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✦ El mismo versículo en cinco lenguas
וַיְהִ֗י בְּרֶ֤דֶת מֹשֶׁה֙ מֵהַ֣ר סִינַ֔י וּשְׁנֵ֨י לֻחֹ֤ת הָֽעֵדֻת֙ בְּיַד־מֹשֶׁ֔ה בְּרִדְתּ֖וֹ מִן־הָהָ֑ר וּמֹשֶׁ֣ה לֹֽא־יָדַ֗ע כִּ֥י קָרַ֛ן ע֥וֹר פָּנָ֖יו בְּדַבְּר֥וֹ אִתּֽוֹ׃
‘Ως δὲ κατέβαινεν Μωυσῆς ἐκ τοῦ ὄρους, καὶ αἱ δύο πλάκες ἐπὶ τῶν χειρῶν Μωυσῆ· καταβαίνοντος δὲ αὐτοῦ ἐκ τοῦ ὄρους, Μωσῆς οὐκ ἤδει ὅτι δεδόξασται ἡ ὄψις τοῦ χρώματος τοῦ προσώπου αὐτοῦ ἐν τῶ λαλεῖν αὐτὸν αὐτῷ.
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
Cumque descenderet Moyses de monte Sinai, tenebat duas tabulas testimonii, et ignorabat quod cornuta esset facies sua ex consortio sermonis Domini.
Cuando Moisés bajó del monte Sinaí trayendo en sus manos las dos tablas del pacto, no se había dado cuenta de que la piel de su cara brillaba por haber estado hablando con Dios.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
Y aconteció, que descendiendo Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano, mientras descendía del monte, no sabía él que la tez de su rostro resplandecía, después que hubo con El hablado.
And when Moses came down from Mount Sinai with the two tablets of the Testimony in his hands, he was unaware that his face had become radiant from speaking with the LORD.
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo narra el momento en que Moisés desciende del monte Sinaí portando las dos tablas del testimonio, sin percatarse de que la piel de su rostro había cambiado tras hablar con la divinidad. La construcción hebrea repite dos veces la acción de «descender», enmarcando la escena entre el monte y el desconocimiento de Moisés sobre su propio rostro.
Palabras clave
- qaran («resplandecer», H7160) — verbo qal en perfecto (acción completada); esta raíz también se relaciona con el sustantivo qeren («cuerno»), lo que genera ambigüedad de traducción.
- redet / ridto (H3381) — infinitivo de «descender», repetido dos veces en el versículo (líneas 4 y 18), la segunda vez con sufijo pronominal («su descenso»).
- 'or panav — construcción de 'or («piel», H5785) en estado constructo con panim («rostro», H6440) más sufijo, literalmente «la piel de su rostro».
- yada' («conocer», H3045) — verbo qal perfecto negado por lo' (H3808): «no supo/no conoció».
- 'edut («testimonio», H5715) — sustantivo femenino singular que califica a las tablas (luchot, H3871) en estado constructo: «tablas del testimonio».
Lo que dice el texto
La frase se abre con la fórmula narrativa vayehi («y fue/sucedió») seguida de una construcción con infinitivo (be-redet, «al descender») que sitúa la acción principal en el tiempo: mientras Moisés desciende del monte Sinaí. El texto hebreo repite la idea de descenso dos veces: primero de forma general (be-redet moshe me-har Sinai, «al descender Moisés del monte Sinaí») y luego con mayor precisión espacial mediante el infinitivo con sufijo be-ridto («en su descenso») más la frase min-ha-har («desde el monte»). Esta duplicación no es redundancia sino un recurso de la sintaxis hebrea para intercalar información: entre ambas menciones del descenso se inserta el dato de que las tablas del testimonio están en la mano de Moisés.
La segunda mitad del versículo contrasta con la primera mediante la conjunción u- («y») que introduce a Moisés como sujeto de un nuevo predicado: lo' yada' («no supo/conoció»), verbo negado que establece la ignorancia del propio estado físico. La razón de esa ignorancia se introduce con la partícula ki (aquí con valor causal-declarativo, «que»), seguida del verbo qaran en perfecto, cuyo sujeto gramatical es 'or panav («la piel de su rostro»). La construcción en estado constructo ('or... panav) especifica que no es el rostro entero sino su superficie cutánea la que experimenta el cambio.
Divergencias entre versiones
La divergencia más notable se concentra en el verbo qaran (H7160). El hebreo emplea una raíz que puede asociarse tanto a «resplandecer» como al sustantivo qeren («cuerno»), y esta ambigüedad se resuelve de manera distinta en cada versión antigua. La LXX traduce con dedoxastai («ha sido glorificado/glorificada»), derivado de doxa («gloria»), y añade además el sustantivo khroma («color, tez»), precisando: «la apariencia del color de su rostro ha sido glorificada» — un giro no presente léxicamente en el hebreo. La Vulgata, en cambio, traduce cornuta esset facies («su rostro estaba cornudo/con cuernos»), optando por el sentido literal de la raíz relacionada con qeren. Las traducciones modernas (RV1909, BSB, SBLIBRE) siguen la interpretación de «resplandecer/brillar», alineándose con la lectura de la LXX antes que con la de la Vulgata.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.