Éxodo 32:10
וְעַתָּה הַנִּיחָה לִּי וְיִֽחַר־אַפִּי בָהֶם וַאֲכַלֵּם וְאֶֽעֱשֶׂה אוֹתְךָ לְגוֹי גָּדֽוֹל׃
✦ Interlineal hebreo
Toca una palabra para ver su ficha
✦ El mismo versículo en cinco lenguas
וְעַתָּה֙ הַנִּ֣יחָה לִּ֔י וְיִֽחַר־אַפִּ֥י בָהֶ֖ם וַאֲכַלֵּ֑ם וְאֶֽעֱשֶׂ֥ה אוֹתְךָ֖ לְג֥וֹי גָּדֽוֹל׃
καὶ νῦν ἔασόν με καὶ θυμωθεὶς ὀργῇ εἰς αὐτοὺς ἐκτρίψω αὐτούς. καὶ ποιήσω σε εἰς ἔθνος μέγα.
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
dimitte me, ut irascatur furor meus contra eos, et deleam eos, faciamque te in gentem magnam.
¡Déjame en paz! Mi enojo va a estallar contra ellos y los voy a destruir. Pero a ti te convertiré en una gran nación”.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
Ahora pues, déjame que se encienda mi furor en ellos, y los consuma: y á ti yo te pondré sobre gran gente.
Now leave Me alone, so that My anger may burn against them and consume them. Then I will make you into a great nation.”
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo contiene una orden divina en imperativo («déjame») seguida de un yusivo que expresa deseo o permiso («que se encienda mi ira»), y dos verbos con vav consecutivo que indican la secuencia de acciones resultantes: destruir al pueblo y hacer de Moisés una nación grande.
Palabras clave
- hanicha («descansar», H5117): verbo hifil (causativo) en imperativo; la forma causativa implica «hacer descansar a alguien de mí» = «déjame», «suéltame».
- yichar («encenderse en ira», H2734): verbo qal en yusivo, forma que expresa deseo, permiso o consecuencia querida, no una simple afirmación de hecho futuro.
- appí («rostro: ira», H0639): sustantivo masculino singular en estado constructo con sufijo «mi» — literalmente «mi nariz/rostro», idioma hebreo para «ira».
- 'akhalem («acabar: destruir», H3615): verbo piel (forma intensiva) con imperfecto y vav, sufijo «los»; la intensificación de la raíz marca una destrucción completa, no parcial.
- goy gadol («nación grande», H1471 + H1419): sustantivo masculino singular con adjetivo concordante, designa el resultado prometido a Moisés.
Lo que dice el texto
La frase se articula en cuatro movimientos verbales encadenados por conjunciones ve- («y»). El primero es un imperativo hifil, hanicha («déjame» o «hazme descansar de ti»), que gramaticalmente coloca la acción en manos del oyente: es él quien debe «soltar» o «dejar» al hablante. La forma causativa del hifil no aparece en las traducciones al español ni al griego/latín, que optan por equivalentes simples («déjame», «ἔασόν με», «dimitte me»), perdiendo el matiz de que el verbo implica hacer cesar una acción de contención por parte del interlocutor.
El segundo movimiento, yichar appí («que se encienda mi ira»), usa el modo yusivo, que en hebreo expresa un deseo, permiso o consecuencia deseada más que un futuro categórico. La construcción appí («mi nariz» como idioma para la ira) con sufijo pronominal de primera persona liga la emoción directamente al hablante. Los dos verbos siguientes, 'akhalem (piel, forma intensiva: «destruir completamente») y 'e'eseh (qal, «hacer»), llevan vav consecutivo, lo que en la sintaxis hebrea marca una secuencia lógica de resultado: si se cumple la condición del imperativo inicial, se sigue la ira, luego la destrucción, y finalmente la promesa de convertir al oyente en goy gadol («nación grande»), con el adjetivo gadol concordando en género y número con goy.
Divergencias entre versiones
La LXX traduce el yusivo hebreo yichar-appí («que se encienda mi ira») mediante un participio, θυμωθεὶς ὀργῇ («habiéndome airado con ira»), lo que convierte la construcción modal hebrea en una expresión participial griega, cambiando el matiz de deseo/permiso por uno de estado ya alcanzado. La Vulgata, en cambio, conserva el sentido volitivo con la subordinada final «ut irascatur furor meus» («para que se encienda mi furor»), más cercana a la fuerza yusiva del hebreo que la versión griega.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.