Deuteronomio 32:12
יְהוָה בָּדָד יַנְחֶנּוּ וְאֵין עִמּוֹ אֵל נֵכָֽר׃
✦ Interlineal hebreo
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✦ El mismo versículo en cinco lenguas
יְהוָ֖ה בָּדָ֣ד יַנְחֶ֑נּוּ וְאֵ֥ין עִמּ֖וֹ אֵ֥ל נֵכָֽר׃
Κύριος μόνος ἦγεν αὐτούς, οὐκ ἦν μετ’ αὐτῶν θεὸς ἀλλότριος. αὐτοὺς ἐπὶ τὴν ἰσχὺν τῆς γῆς,
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
Dominus solus dux ejus fuit, et non erat cum eo deus alienus:
Solo Yehová lo guio. No había ningún dios extranjero con él.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
Jehová solo le guió, que no hubo con él dios ajeno.
The LORD alone led him, and no foreign god was with him.
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo afirma que Yehová condujo a su pueblo sin la intervención de ninguna otra divinidad. La frase se construye en dos partes paralelas: una afirmación positiva sobre la acción exclusiva de Yehová y una negación explícita de la presencia de un dios ajeno.
Palabras clave
Yahweh («Jehová», H3068G) — nombre propio que abre la frase como sujeto enfático, colocado antes del verbo. badad («aislamiento», H910) — sustantivo masculino singular que aquí funciona con valor adverbial, modificando la acción verbal («en soledad», «solo»). yancheNu («guiar», H5148) — verbo en hifil, forma causativa, con aspecto de acción en curso o inminente; el sufijo -nu («lo») indica el objeto directo, el pueblo guiado. 'ein («nada», H369) — sustantivo en estado constructo que introduce la negación existencial («no hay X de…»). 'el nekhar («dios extranjero», H410 + H5236) — construcción en cadena constructa: «dios de extrañeza/extranjería», es decir, una divinidad ajena.
Lo que dice el texto
La oración hebrea coloca el nombre Yahweh en posición inicial, antes del verbo, lo que da énfasis al sujeto. Le sigue inmediatamente badad, un sustantivo usado adverbialmente para indicar que la acción se realiza en aislamiento, sin compañía ni asistencia de otro agente. El verbo yancheNu está en hifil, forma que en hebreo suele indicar causación («hacer que alguien vaya» o «conducir»), reforzando la idea de que la guía es una acción activa y dirigida, no pasiva. El sufijo pronominal -nu fija el objeto de esa acción («lo guió»), en singular, referido colectivamente al pueblo.
La segunda cláusula, introducida por ve'ein («y no hay»), es una construcción de negación existencial típica del hebreo, seguida de la preposición im («con») más el sufijo «él», y cierra con la cadena constructa 'el nekhar («dios extranjero» o, más literalmente, «dios de extrañeza»), que describe una divinidad ajena o foránea mediante la yuxtaposición de dos sustantivos en relación constructa.
Divergencias entre versiones
El texto hebreo usa el verbo yancheNu en singular («lo guió», con sufijo referido a un objeto singular), mientras que la LXX traduce con el plural ἦγεν αὐτούς («los guió»), aplicando la acción a un sujeto plural en lugar del singular colectivo del hebreo. La Vulgata, por su parte, traduce el verbo hebreo mediante un sustantivo: dux ejus fuit («fue su guía»), convirtiendo la acción verbal en una afirmación nominal sobre el rol de Yehová, estructura distinta de la construcción verbal causativa del hebreo original.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.