Deuteronomio 29:4
וְלֹֽא־נָתַן יְהוָה לָכֶם לֵב לָדַעַת וְעֵינַיִם לִרְאוֹת וְאָזְנַיִם לִשְׁמֹעַ עַד הַיּוֹם הַזֶּֽה׃
✦ Interlineal hebreo
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✦ El mismo versículo en cinco lenguas
וְלֹֽא־נָתַן֩ יְהוָ֨ה לָכֶ֥ם לֵב֙ לָדַ֔עַת וְעֵינַ֥יִם לִרְא֖וֹת וְאָזְנַ֣יִם לִשְׁמֹ֑עַ עַ֖ד הַיּ֥וֹם הַזֶּֽה׃
καὶ οὐκ ἔδωκεν κύριος ὁ θεὸς ὑμῖν καρδίαν εἰδέναι καὶ ὀφθαλμοὺς βλέπειν καὶ ὦτα ἀκούειν ἕως τῆς ἡμέρας ταύτης.
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
et non dedit vobis Dominus cor intelligens, et oculos videntes, et aures quæ possunt audire, usque in præsentem diem.
Pero Yehová no les ha dado hasta hoy corazón para conocer, ojos para ver y oídos para oír.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
Y Jehová no os dió corazón para entender, ni ojos para ver, ni oídos para oir, hasta el día de hoy.
Yet to this day the LORD has not given you a mind to understand, eyes to see, or ears to hear.
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo afirma que Yehová no ha otorgado al pueblo, hasta el momento de la enunciación («este día»), tres facultades: un corazón capaz de conocer, ojos capaces de ver y oídos capaces de oír. La estructura repite tres veces el mismo patrón sintáctico (sustantivo + infinitivo de propósito), aplicado a tres órganos distintos.
Palabras clave
- na.Tan («dar», H5414G) — verbo qal perfecto, 3ª persona masculina singular: acción completada, negada por lo' («no», H3808); el sujeto es Yehová.
- lev («corazón», H3820A) — sustantivo masculino singular; en hebreo bíblico designa la sede del entendimiento, aquí objeto directo de natan.
- la.Da'at («conocer», H3045) — infinitivo qal precedido de la preposición la («a/para», H9005); expresa la finalidad para la que se daría el corazón: «para conocer».
- 'ei.Na.yim («ojo», H5869A) y 'a.ze.Na.yim («oído», H0241G) — sustantivos femeninos en forma dual, es decir, marcan el par natural del órgano (los dos ojos, los dos oídos) en una sola palabra.
- r.'ot / sh.Mo.a' («ver» / «oír», H7200G / H8085G) — infinitivos qal con la misma preposición li, paralelos a la.Da'at, formando la triple secuencia de propósito.
Lo que dice el texto
La frase se organiza como una única cláusula verbal negada (ve-lo natan, «y no dio») cuyo sujeto es Yahweh (H3068G) y cuyo objeto directo se despliega en tres elementos coordinados por ve («y», H9002): lev («corazón»), 'einayim («ojos») y 'oznayim («oídos»). Cada uno de estos tres sustantivos va seguido de un infinitivo introducido por la preposición la/li («para»): la-da'at («para conocer»), li-r'ot («para ver») y li-shmo'a («para oír»). Esta construcción —sustantivo + preposición + infinitivo— es la forma hebrea estándar para expresar la finalidad o capacidad funcional de algo: no se trata solo de poseer el órgano, sino de que ese órgano cumpla su función.
Un rasgo morfológico que la traducción al español no puede reproducir es el número dual de 'einayim y 'oznayim: el hebreo marca gramaticalmente que se habla del par de ojos y del par de oídos como unidad natural, algo que en español se pierde al usar el plural común «ojos», «oídos».
La cláusula temporal final, 'ad ha-yom ha-zeh («hasta este día», con hai H9009 como artículo definido en ambos sustantivos-adjetivo yom «día» H3117L y zeh «este» H2088), sitúa el alcance de la negación: la falta de estas capacidades se extiende desde algún punto no especificado en el texto hasta el momento en que se pronuncia la frase.
Divergencias entre versiones
La LXX añade ὁ θεός («el Dios») junto a κύριος, expandiendo el nombre divino donde el hebreo tiene únicamente Yahweh. Además, la LXX traduce los tres infinitivos hebreos (la-da'at, li-r'ot, li-shmo'a) con infinitivos griegos equivalentes (εἰδέναι, βλέπειν, ἀκούειν), preservando la estructura de propósito. La Vulgata, en cambio, convierte los infinitivos en participios adjetivales (intelligens, videntes, quæ possunt audire), de modo que en latín «corazón», «ojos» y «oídos» aparecen calificados por estas formas participiales en vez de mantener la construcción de finalidad que tiene el hebreo con las preposiciones la/li.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.