Deuteronomio 25:2

וְהָיָה אִם־בִּן הַכּוֹת הָרָשָׁע וְהִפִּילוֹ הַשֹּׁפֵט וְהִכָּהוּ לְפָנָיו כְּדֵי רִשְׁעָתוֹ בְּמִסְפָּֽר׃

Interlineal hebreo

Toca una palabra para ver su ficha

El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

וְהָיָ֛ה אִם־בִּ֥ן הַכּ֖וֹת הָרָשָׁ֑ע וְהִפִּיל֤וֹ הַשֹּׁפֵט֙ וְהִכָּ֣הוּ לְפָנָ֔יו כְּדֵ֥י רִשְׁעָת֖וֹ בְּמִסְפָּֽר׃

Griego (Septuaginta)

καὶ ἔσται ἐὰν ἄξιος ᾖ πληγῶν ὁ ἀσεβῶν, καθιεῖς αὐτὸν ἐναντίον αὐτῶν.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

Sin autem eum, qui peccavit, dignum viderint plagis: prosternent, et coram se facient verberari. Pro mensura peccati erit et plagarum modus:

Español

Si el impío es digno de ser azotado, el juez hará que se acueste y sea azotado delante de él, según su maldad, por número.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Será que, si el delincuente mereciere ser azotado, entonces el juez lo hará echar en tierra, y harále azotar delante de sí, según su delito, por cuenta.

Inglés

If the guilty man deserves to be beaten, the judge shall have him lie down and be flogged in his presence with the number of lashes his crime warrants.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo describe el procedimiento judicial cuando alguien es hallado culpable y merece castigo corporal: el juez ordena que el condenado se tienda en el suelo y sea golpeado en su presencia, con un número de golpes proporcional a la gravedad de la falta cometida.

Palabras clave

  • ha-Rasha' («impío», H7563) — sustantivo masculino singular con artículo determinado; designa al condenado como categoría («el impío»), no solo como acusado individual.
  • ha-Kot («herir», H5221) — infinitivo hifil precedido de bin («hijo/descendiente», H1121G) en construcción idiomática «hijo de ser golpeado», es decir, alguien merecedor de azotes.
  • hipiL («caer», H5307G) — hifil (forma causativa) del verbo «caer»: no es el juez quien cae, sino que él hace caer al condenado, es decir, lo tiende en el suelo.
  • ha-shoFet («juzgar», H8199) — participio qal masculino singular con artículo: «el que juzga», sujeto explícito y singular de la acción.
  • be-misPar («número», H4557) — sustantivo precedido de la preposición be («en/con», H9003): especifica que los golpes se aplican por cuenta, no de manera indefinida.

Lo que dice el texto

La frase hebrea se construye con una cadena de formas vav-consecutivas (ve-haYah, ve-hipiL, ve-hiKah) que enlazan tres acciones sucesivas: la constatación de la culpa, la acción de tender al condenado en el suelo y la acción de golpearlo. El uso del hifil en hipiL («hacer caer») y en hiKah («hacer herir/golpear») marca en ambos casos una causatividad: el sujeto gramatical, ha-shoFet («el juez»), no ejecuta físicamente el acto sino que lo provoca u ordena, lo cual la traducción castellana («hará echar», «hará azotar») refleja mediante perífrasis verbales.

La expresión bin ha-Kot (literalmente «hijo de herir») es una construcción idiomática con el sustantivo bin en estado constructo: no describe un golpe recibido sino una condición de merecimiento, «uno que es digno de ser golpeado». La proporcionalidad del castigo se expresa mediante la secuencia ke-Dei rish'aTo be-misPar («según la suficiencia de su maldad, por número»): ke-Dei (constructo de «suficiencia», H1767) introduce una medida exacta, y be-misPar cierra la frase indicando que los golpes se cuentan, no se administran sin límite.

Divergencias entre versiones

La LXX no traduce de forma explícita al sujeto ha-shoFet («el juez»); en su lugar usa un verbo en segunda persona singular (καθιεῖς, «tú harás sentar/tender»), lo que deja el sujeto de la acción implícito y distinto del participio hebreo. Además, la LXX omite por completo la cláusula final hebrea ke-Dei rish'aTo be-misPar («según su maldad, por número»), sin equivalente griego en el texto citado. La Vulgata, en cambio, sí traduce esa cláusula («pro mensura peccati erit et plagarum modus»), pero emplea verbos en plural (prosternent, facient) donde el hebreo tiene un participio singular (ha-shoFet), lo que difumina la identificación explícita del juez como agente único de la orden.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.