Deuteronomio 22:26
וְלַֽנַּעֲרָה לֹא־תַעֲשֶׂה דָבָר אֵין לַֽנַּעֲרָה חֵטְא מָוֶת כִּי כַּאֲשֶׁר יָקוּם אִישׁ עַל־רֵעֵהוּ וּרְצָחוֹ נֶפֶשׁ כֵּן הַדָּבָר הַזֶּֽה׃
✦ Interlineal hebreo
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✦ El mismo versículo en cinco lenguas
וְלַֽנַּעֲרָה֙ לֹא־תַעֲשֶׂ֣ה דָבָ֔ר אֵ֥ין לַֽנַּעֲרָ֖ה חֵ֣טְא מָ֑וֶת כִּ֡י כַּאֲשֶׁר֩ יָק֨וּם אִ֤ישׁ עַל־רֵעֵ֙הוּ֙ וּרְצָח֣וֹ נֶ֔פֶשׁ כֵּ֖ן הַדָּבָ֥ר הַזֶּֽה׃
καὶ καὶ τῇ νεάνιδι οὐκ ἔστιν ἁμάρτημα θανάτου· ὡς εἴ τις ἐπαναστῇ ἄνθρωπος ἐπὶ τὸν πλησίον καὶ φονεύσῃ αὐτοῦ ψύχην, οὕτως τὸ πρᾶγμα τοῦτο.
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
puella nihil patietur, nec est rea mortis: quoniam sicut latro consurgit contra fratrem suum, et occidit animam ejus, ita et puella perpessa est.
pero a la joven no le harán nada. No hay en la joven ningún pecado digno de muerte; pues como cuando un hombre se levanta contra su prójimo y lo mata, así es este asunto;
Español clásico (Reina-Valera 1909)
Y á la moza no harás nada; no tiene la moza culpa de muerte: porque como cuando alguno se levanta contra su prójimo, y le quita la vida, así es esto:
Do nothing to the young woman, because she has committed no sin worthy of death. This case is just like one in which a man attacks his neighbor and murders him.
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo declara la inocencia legal de la joven violentada mediante una fórmula negativa doble («no harás nada... no hay pecado de muerte») y establece una comparación explícita con el caso de un homicidio: la situación de la joven se equipara, en términos de responsabilidad, a la de una víctima de asesinato.
Palabras clave
- na'arah («doncella», H5291) — sustantivo femenino singular, sujeto repetido dos veces como objeto de la protección legal.
- chet' mavet — chet' («pecado», H2399) en constructo con mavet («muerte», H4194): construye la expresión «pecado de muerte», es decir, culpa capital.
- yakum («levantarse: atacar», H6965J) — qal imperfecto, describe la acción hipotética y repetible del agresor sobre su prójimo.
- retzaCH («asesinar», H7523) — qal perfecto consecutivo (con vav, H9001) que encadena la acción de yakum: primero se levanta, luego asesina.
- ken («así», H3651C) — adverbio que cierra la comparación introducida por ki ka'asher («porque como»), enlazando ambos casos.
Lo que dice el texto
La frase se organiza en dos bloques. El primero es una doble negación: lo ta'aseh davar («no harás cosa», con davar H1697I en sentido de «cosa/asunto») y 'ein... chet' mavet («no hay... pecado de muerte»), donde chet' está en constructo con mavet, formando una unidad que designa una falta que merecería la pena capital. La repetición de la-na'arah (dos veces, en las posiciones 2 y 8-9) refuerza que ambas negaciones tienen como referente a la misma doncella.
El segundo bloque introduce la comparación mediante ki ka'asher... ken («porque como... así»), estructura correlativa típica del hebreo legal. Dentro de ella, la secuencia verbal yakum (imperfecto, «se levanta») seguido de retzaCHo (perfecto consecutivo con sufijo pronominal, «lo asesina») describe dos acciones sucesivas de un mismo sujeto ('ish, «hombre», H0376I) sobre su re'ehu («su prójimo», H7453 en constructo con sufijo H9023). El sustantivo nefesh («alma: vida», H5315H) funciona como objeto de la acción homicida. La partícula final ken ha-davar ha-zeh («así es este asunto») cierra el paralelismo, usando de nuevo davar (H1697L) pero ahora con artículo determinado, señalando el caso concreto que se está juzgando.
Divergencias entre versiones
El texto griego citado (LXXSWETE) no presenta un equivalente claro a la primera negación hebrea lo ta'aseh davar («no harás nada»); la oración griega comienza directamente con la declaración sobre la ausencia de hamártēma thanátou («pecado de muerte»), lo que deja sin traducir explícitamente la prohibición inicial que el hebreo formula con el verbo ta'aseh (H6213A).
La Vulgata traduce la primera cláusula como puella nihil patietur («la joven no sufrirá nada»), un giro en voz pasiva que se aparta de la construcción activa hebrea lo ta'aseh («tú no harás»), donde el sujeto implícito es quien juzga o castiga, no la joven misma.
Además, la Vulgata introduce latro («ladrón») como sujeto de la comparación, mientras que el hebreo emplea 'ish («hombre: cualquiera», H0376I), término genérico sin connotación de robo.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.