Deuteronomio 18:10

לֹֽא־יִמָּצֵא בְךָ מַעֲבִיר בְּנֽוֹ־וּבִתּוֹ בָּאֵשׁ קֹסֵם קְסָמִים מְעוֹנֵן וּמְנַחֵשׁ וּמְכַשֵּֽׁף׃

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

לֹֽא־יִמָּצֵ֣א בְךָ֔ מַעֲבִ֥יר בְּנֽוֹ־וּבִתּ֖וֹ בָּאֵ֑שׁ קֹסֵ֣ם קְסָמִ֔ים מְעוֹנֵ֥ן וּמְנַחֵ֖שׁ וּמְכַשֵּֽׁף׃

Griego (Septuaginta)

οὐχ εὑρεθήσεται θήσεται ἐν σοὶ περικαθαίρων τὸν υἱὸν αὐτοῦ καὶ τὴν θυγατέρα αὐτοῦ ἐν πυρί, μαντευόμενος μαντείαν, κληδονιζόμενος καὶ οἰωνιζόμενος, φαρμακοῖς

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

Nec inveniatur in te qui lustret filium suum, aut filiam, ducens per ignem: aut qui ariolos sciscitetur, et observet somnia atque auguria, nec sit maleficus,

Español

No se hallará entre ustedes a nadie que haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, a nadie que utilice la adivinación, a nadie que adivine la suerte, a ningún encantador, a ningún hechicero,

Español clásico (Reina-Valera 1909)

No sea hallado en ti quien haga pasar su hijo ó su hija por el fuego, ni practicante de adivinaciones, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero,

Inglés

Let no one be found among you who sacrifices his son or daughter in the fire, practices divination or conjury, interprets omens, practices sorcery,

Qué dice el texto

Resumen

El versículo abre una lista de prohibiciones formulada como una construcción impersonal: «no se hallará entre ti» quien practique ciertos actos rituales relacionados con el fuego, la adivinación y la hechicería. El verbo inicial en nifal establece la prohibición como un estado que no debe existir en la comunidad, y a partir de ahí se enumeran participios que designan a los practicantes de cada acto.

Palabras clave

  • yimmatze («hallar», H4672) — verbo en nifal (voz pasiva/reflexiva) en imperfecto: no se trata de una prohibición directa a la segunda persona («no hagas»), sino de una afirmación sobre la no-existencia de tal persona «entre ti».
  • ma'avir («pasar», H5674A) — participio hifil (causativo): denota a «el que hace pasar» a otro, es decir, quien causa la acción sobre el hijo o la hija, no quien la sufre.
  • qosem («adivinar», H7080) seguido de qesamim («adivinación», H7081) — participio qal más su sustantivo cognado en plural, construcción de raíz repetida («el que adivina adivinaciones») que intensifica la acción mediante la reiteración de la misma raíz.
  • me'onen, menachesh, mekhashef («adivinar», H6049B; «adivinar», H5172; «practicar hechicería», H3784) — tres participios en piel (forma intensiva), cada uno designando una modalidad distinta de práctica adivinatoria o mágica, coordinados por la conjunción u- («y»).

Lo que dice el texto

La frase se organiza alrededor de un único verbo conjugado, yimmatze, que rige toda la lista posterior mediante participios en aposición: el sujeto gramatical implícito de la prohibición es «el que hace pasar... el que adivina... el que practica». Esta estructura participial permite enumerar categorías de agentes sin necesidad de repetir el verbo principal para cada una. La secuencia qosem qesamim usa la misma raíz para el verbo y su objeto, un recurso que el hebreo emplea para reforzar semánticamente la acción («adivinar adivinaciones»), efecto que las traducciones a otras lenguas normalmente diluyen al no poder repetir la raíz.

Divergencias entre versiones

La LXX traduce ma'avir («el que hace pasar», H5674A) con περικαθαίρων, verbo que remite a la idea de «purificar», mientras que la Vulgata usa «lustret» («purifique»), ambas con un matiz distinto del hebreo, que se centra en la acción de «hacer pasar» sin connotación purificadora explícita en la raíz misma. Además, el texto LXX provisto presenta una duplicación (εὑρεθήσεται θήσεται) que no corresponde a una sola forma verbal hebrea equivalente. La Vulgata, por su parte, añade «et observet somnia» («y observe sueños»), elemento sin correspondencia directa en la lista de participios hebreos dados (qosem, me'onen, menachesh, mekhashef). Finalmente, la construcción cognada qosem qesamim se traduce en la LXX de forma paralela (μαντευόμενος μαντείαν), conservando la repetición de raíz, mientras que la Vulgata la convierte en «ariolos sciscitetur» («consulte a los agoreros»), que traslada la acción hacia una consulta a terceros en vez de la práctica directa señalada por el participio qal hebreo.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.