Deuteronomio 11:29
וְהָיָה כִּי יְבִֽיאֲךָ יְהוָה אֱלֹהֶיךָ אֶל־הָאָרֶץ אֲשֶׁר־אַתָּה בָא־שָׁמָּה לְרִשְׁתָּהּ וְנָתַתָּה אֶת־הַבְּרָכָה עַל־הַר גְּרִזִים וְאֶת־הַקְּלָלָה עַל־הַר עֵיבָֽל׃
✦ Interlineal hebreo
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✦ El mismo versículo en cinco lenguas
וְהָיָ֗ה כִּ֤י יְבִֽיאֲךָ֙ יְהוָ֣ה אֱלֹהֶ֔יךָ אֶל־הָאָ֕רֶץ אֲשֶׁר־אַתָּ֥ה בָא־שָׁ֖מָּה לְרִשְׁתָּ֑הּ וְנָתַתָּ֤ה אֶת־הַבְּרָכָה֙ עַל־הַ֣ר גְּרִזִ֔ים וְאֶת־הַקְּלָלָ֖ה עַל־הַ֥ר עֵיבָֽל׃
καὶ ἔσται ὅταν εἰσαγάγῃ σε κύριος ὁ θεός σου εἰς τὴν γῆν εἰς ἣν διαβαίνεις ἐκεῖ κληρονομῆσαι αὐτήν, καὶ δώσεις εὐλογίαν ἐπ’ ὄρος Γαριζεὶν καὶ τὴν κατάραν ἐπ’ ὄρος Γαιβάλ.
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
Cum vero introduxerit te Dominus Deus tuus in terram, ad quam pergis habitandam, pones benedictionem super montem Garizim, maledictionem super montem Hebal:
Sucederá que cuando el Señor tu Dios te lleve a la tierra que vas a poseer, pondrás la bendición en el monte Gerizim y la maldición en el monte Ebal.
Español clásico (Reina-Valera 1909)
Y será que, cuando Jehová tu Dios te introdujere en la tierra á la cual vas para poseerla, pondrás la bendición sobre el monte Gerizim, y la maldición sobre el monte Ebal:
When the LORD your God brings you into the land you are entering to possess, you are to proclaim the blessing on Mount Gerizim and the curse on Mount Ebal.
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo establece una secuencia temporal: cuando Yehová («Jehová», H3068) haga entrar al pueblo en la tierra que va a poseer, deberá colocarse la bendición sobre el monte Gerizim y la maldición sobre el monte Ebal. La estructura gramatical marca una condición futura seguida de una acción obligatoria.
Palabras clave
- veHayah («ser», H1961) — perfecto consecutivo con vav narrativa; inicia la cláusula con sentido de «y sucederá», proyectando la acción hacia el futuro dentro de la secuencia narrativa.
- yevi'akha («traer», H0935P) — hifil imperfecto, forma causativa: no es simplemente «venir» sino «hacer venir/traer», con Yehová como sujeto agente y sufijo de segunda persona («te») como objeto.
- rishtah («poseer», H3423H) — infinitivo qal con sufijo femenino («la»), expresa la finalidad de la entrada en la tierra: «para poseerla».
- natatah («dar: poner», H5414H) — perfecto consecutivo qal, continúa la cadena de acciones iniciada por veHayah; el sujeto es «tú» (segunda persona masculina).
- berakhah («bendición», H1293) y kelalah («maldición», H7045) — ambos sustantivos femeninos singulares, marcados con artículo definido y precedidos por el marcador de objeto directo 'et (H0853), funcionando como objetos directos del verbo natatah.
Lo que dice el texto
La frase se articula mediante dos perfectos consecutivos (veHayah y natatah) enlazados por la partícula ki («porque/cuando», H3588A) y el verbo hifil yevi'akha. Esta construcción con vav consecutiva es propia de la prosa narrativa hebrea y expresa una secuencia de eventos: primero la entrada en la tierra causada por Yehová, después la acción que debe realizar el sujeto («tú»). El hifil de bo' («venir», H0935) en yevi'akha señala que la entrada en la tierra no es autónoma sino provocada por la divinidad.
El verbo natatah (de natan, «dar/poner», H5414H) rige dos objetos directos marcados con 'et (H0853): ha-berakhah («la bendición») y ha-kelalah («la maldición»), cada uno seguido de la preposición 'al («sobre», H5921A) y el nombre del monte correspondiente. La repetición de har («monte», H2022G) en construcción con los nombres propios Gerizim y Ebal produce un paralelismo estructural que contrapone los dos lugares geográficos como destinos de la bendición y la maldición respectivamente.
Divergencias entre versiones
El hebreo emplea el verbo natatah («dar: poner», H5414H) para ambos objetos —bendición y maldición— en una sola cláusula verbal. La LXX (Swete) traduce con dos verbos distintos: δώσεις («darás») para la bendición, pero omite el verbo para la maldición, dejándola en construcción elíptica («καὶ τὴν κατάραν», «y la maldición»). La Vulgata Clementina usa pones («pondrás») solo para la bendición y también omite el verbo repetido para la maldición, siguiendo una estructura elíptica similar a la LXX. El texto hebreo, en cambio, mantiene la estructura con 'et explícito para ambos objetos bajo el mismo verbo natatah.
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.