Números 5:2

צַו אֶת־בְּנֵי יִשְׂרָאֵל וִֽישַׁלְּחוּ מִן־הַֽמַּחֲנֶה כָּל־צָרוּעַ וְכָל־זָב וְכֹל טָמֵא לָנָֽפֶשׁ׃

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

צַ֚ו אֶת־בְּנֵ֣י יִשְׂרָאֵ֔ל וִֽישַׁלְּחוּ֙ מִן־הַֽמַּחֲנֶ֔ה כָּל־צָר֖וּעַ וְכָל־זָ֑ב וְכֹ֖ל טָמֵ֥א לָנָֽפֶשׁ׃

Griego (Septuaginta)

Ηρόσταξον τοῖς υἱοῖς αἰ ἐξαποστειλάτωσαν ἐκ τῆς παρεμβολῆς πάντα λεπρὸν καὶ πάντα γονορρυῆ καὶ πόντα ἀκάθαρτον ἐπὶ ψυχῇ·

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

Præcipe filiis Israël, ut ejiciant de castris omnem leprosum, et qui semine fluit, pollutusque est super mortuo:

Español

“Manda a los hijos de Israel que saquen del campamento a todo leproso, a todo el que tenga un flujo y a todo el que esté impuro por tocar un cadáver.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Manda á los hijos de Israel que echen del campo á todo leproso, y á todos los que padecen flujo de semen, y á todo contaminado sobre muerto:

Inglés

“ Command the Israelites to send away from the camp anyone with a skin disease, anyone who has a bodily discharge, and anyone who is defiled by a dead body.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo contiene una orden divina a Moisés para que transmita a los israelitas la instrucción de expulsar del campamento a tres categorías de personas: el leproso, quien tiene un flujo corporal, y quien está impuro por contacto con un muerto. La estructura es una cadena de mandato-propósito seguida de un listado de tres condiciones mediante construcciones de constructo repetidas.

Palabras clave

tzav («mandar», H6680) — imperativo piel, forma intensiva que marca la orden inicial dirigida a Moisés, en segunda persona masculina singular. shalechu («enviar/dejar ir», H7971) — imperfecto piel con vav conjuntiva, construcción que expresa la finalidad o consecuencia del mandato («que envíen»), con sujeto plural implícito (ellos, refiriéndose a los hijos de Israel). tzaru'a («ser leproso», H6879) — participio pasivo qal, describe a quien padece la condición, no un sustantivo abstracto sino quien porta el estado. zav («fluir/flujo», H2100) — participio qal, literalmente «el que fluye», forma verbal sustantivada que designa a la persona por su condición activa, no por un diagnóstico nominal. nafesh («alma/muerto», H5315) — sustantivo femenino singular tras la preposición la-, que en este contexto se glosa como «muerto», aunque el término hebreo básico remite a «alma» o «persona».

Lo que dice el texto

La frase se organiza en dos movimientos: primero el mandato (tzav) dirigido a Moisés sobre los hijos de Israel (bene Yisra'el), y luego el propósito de ese mandato mediante ve-yeshalechu, verbo en imperfecto con vav que indica la acción que debe seguir a la orden. Las tres categorías de personas afectadas se introducen con la partícula kol («todo») en construcción de constructo repetida tres veces (kol-tzaru'a, ve-kol-zav, ve-khol tame' la-nafesh), lo que en hebreo crea un paralelismo sintáctico que las traducciones conservan mediante enumeración pero no siempre replican en su construcción interna idéntica.

Un matiz gramatical relevante es que tanto tzaru'a como zav son participios, no sustantivos abstractos: el texto hebreo describe a las personas por la acción o estado que actualmente manifiestan («el que está leproso», «el que fluye»), mientras que la tercera categoría usa un adjetivo (tame', «impuro») seguido de la preposición la- más nafesh, construcción que expresa la causa de la impureza («impuro a causa de un muerto/alma»).

Divergencias entre versiones

El término hebreo nafesh (H5315), cuyo sentido básico es «alma» o «persona», se traduce en la Vulgata como mortuo («muerto») y en RV1909 como «muerto», haciendo explícito lo que en el hebreo permanece como término más general. El SBLIBRE añade «tocar un cadáver», precisión no presente en el texto hebreo, que solo indica tame' la-nafesh («impuro por causa de/hacia un alma»), sin mencionar contacto físico. La LXX, por su parte, traduce zav como γονορρυῆ, término griego con connotación más técnica y específica que el participio hebreo genérico zav («el que fluye»).

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.