Números 21:20

וּמִבָּמוֹת הַגַּיְא אֲשֶׁר בִּשְׂדֵה מוֹאָב רֹאשׁ הַפִּסְגָּה וְנִשְׁקָפָה עַל־פְּנֵי הַיְשִׁימֹֽן׃ פ

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

וּמִבָּמ֗וֹת הַגַּיְא֙ אֲשֶׁר֙ בִּשְׂדֵ֣ה מוֹאָ֔ב רֹ֖אשׁ הַפִּסְגָּ֑ה וְנִשְׁקָ֖פָה עַל־פְּנֵ֥י הַיְשִׁימֹֽן׃ פ

Griego (Septuaginta)

καὶ ἀπὸ Βαμὼθ εἰς Ἰανήν, ἥ ἐστιν ἐν τῷ πεδίῳ Μωὰβ ἀπὸ κορυφῆς τοῦ λελαξευμένου, τὸ βλέπον κατὰ πρόσωπον τῆς ἐρήμου.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

De Bamoth, vallis est in regione Moab, in vertice Phasga, quod respicit contra desertum.

Español

y de Bamot al valle que está en el territorio de Moab, en la cumbre del monte Pisga, con vista al desierto.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Y de Bamoth al valle que está en los campos de Moab, y á la cumbre de Pisga, que mira á Jesimón.

Inglés

and from Bamoth to the valley in Moab where the top of Pisgah overlooks the wasteland. The Defeat of Sihon (Deuteronomy 2:24–37)

Qué dice el texto

Resumen

El versículo constituye un dato geográfico dentro del itinerario de los israelitas: describe la ubicación de Bamot, un valle en el territorio de Moab, situado bajo la cima del Pisga, con vista hacia el desierto (Jesimón). No contiene verbos de acción narrativa más allá de la descripción topográfica.

Palabras clave

  • ba-Mot («Bamot», H1120G) — nombre propio de lugar, funciona como punto de partida de la descripción («y desde Bamot»).
  • ha-gay («el valle», H1516R) — sustantivo con artículo definido; introduce el segundo punto geográfico, conectado a Bamot por la preposición mi («desde»).
  • rosh («cabeza: cima», H7218I) — sustantivo masculino en estado constructo, forma que exige un término siguiente («cima de…»), aquí unido a ha-Pisgah.
  • nish-Kafah («mirar», H8259) — verbo en nifal, participio femenino singular; la forma nifal indica voz pasiva o reflexiva, de modo que el sujeto (el valle o la cima) es descrito como «el que se muestra / se deja ver» hacia el desierto, más que como agente activo de la mirada.
  • yeshi-Mon («desierto», H3452H) — sustantivo masculino singular con artículo, término del recorrido descrito por la preposición 'al pe-nei («sobre el rostro de»).

Lo que dice el texto

La frase hebrea se organiza como una cadena de estados constructos y preposiciones que van encadenando referencias geográficas: mi-Bamotha-gay 'asher bi-sdeh Moavrosh ha-Pisgah. El uso reiterado del estado constructo (sdeh Moav, «campo de Moab»; rosh ha-Pisgah, «cima del Pisga») produce una sintaxis nominal encadenada, típica de listas itinerarias, sin verbos finitos hasta la última cláusula.

El único elemento verbal, nishqafah, aparece en nifal, participio femenino. Esta forma no describe una acción humana de observar, sino que atribuye al accidente geográfico (el valle o la cima, ambos posibles referentes femeninos) la cualidad de "mostrarse" o "asomarse" hacia el yeshimon. La construcción con 'al pe-nei («sobre el rostro de») refuerza la imagen espacial de una superficie que se orienta o da frente a otra, matiz que las traducciones con verbos activos («mira», «overlooks») no pueden replicar exactamente, ya que el hebreo no presenta un sujeto agente que mira, sino una entidad que resulta visible o vuelta hacia el desierto.

Divergencias entre versiones

La LXX, en lugar de traducir ha-gay como sustantivo común («el valle»), transcribe Ἰανήν, tratándolo como un segundo nombre propio de lugar («y desde Bamot hasta Ianén»), mientras que el texto hebreo y la Vulgata (vallis est) lo entienden como sustantivo común, «el valle».

Para ha-Pisgah, la LXX traduce τοῦ λελαξευμένου («del [lugar] tallado/excavado»), interpretando el término como sustantivo común derivado de una raíz de "cortar/esculpir", en vez de tratarlo como nombre propio. La Vulgata, en cambio, conserva la forma como nombre propio, Phasga, igual que el hebreo ha-Pisgah.

En cuanto a nishqafah, la LXX usa el participio activo τὸ βλέπον («lo que ve/mira»), y la Vulgata respicit («mira, observa»), ambos en voz activa; el hebreo, en cambio, emplea la forma nifal, de matiz pasivo-reflexivo («lo que se muestra/asoma»), diferencia de voz que las versiones griega y latina no reproducen.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.