Levítico 22:25

וּמִיַּד בֶּן־נֵכָר לֹא תַקְרִיבוּ אֶת־לֶחֶם אֱלֹהֵיכֶם מִכָּל־אֵלֶּה כִּי מָשְׁחָתָם בָּהֶם מוּם בָּם לֹא יֵרָצוּ לָכֶֽם׃ פ

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

וּמִיַּ֣ד בֶּן־נֵכָ֗ר לֹ֥א תַקְרִ֛יבוּ אֶת־לֶ֥חֶם אֱלֹהֵיכֶ֖ם מִכָּל־אֵ֑לֶּה כִּ֣י מָשְׁחָתָ֤ם בָּהֶם֙ מ֣וּם בָּ֔ם לֹ֥א יֵרָצ֖וּ לָכֶֽם׃ פ

Griego (Septuaginta)

καὶ ἐκ χειρὸς ἀλλογενοῦς οὐ προσοίσετε τὰ δῶρα τοῦ θεοῦ ὑμῶν ἀπὸ πάντων τούτων, ὅτι φθαρτά ἐστιν ἐν αὐτοῖς, μῶμος ἐν αὐτοῖς· οὐ δεχθήσεται ὑμῖν.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

De manu alienigenæ non offeretis panes Deo vestro, et quidquid aliud dare voluerit, quia corrupta, et maculata sunt omnia: non suscipietis ea.

Español

Tampoco aceptarán de manos de un extranjero animales con estos defectos para ofrecerlos como el alimento de su Dios. Tienen defectos y están dañados, así que no les serán aceptados’”.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Y de mano de hijo de extranjero no ofreceréis el pan de vuestro Dios de todas estas cosas; porque su corrupción está en ellas: hay en ellas falta, no se os aceptarán.

Inglés

Neither you nor a foreigner shall present food to your God from any such animal. They will not be accepted on your behalf, because they are deformed and flawed.’”

Qué dice el texto

Resumen

El versículo prohíbe a los israelitas aceptar animales para ofrenda cuando estos provienen de manos de un extranjero, si dichos animales presentan corrupción o defecto. La razón dada es que tales ofrendas no serán aceptadas en favor de quien las presenta.

Palabras clave

  • ben-nekhar («hijo de extranjero», H1121I + H5236): construcción de estado constructo que designa a una persona de origen extranjero; no se refiere al animal sino a quien lo entrega.
  • tak.Ri.vu («traer/presentar», H7126H): verbo en hifil, forma causativa del imperfecto, en segunda persona plural masculina — indica la acción de "hacer acercar" una ofrenda, no simplemente "dar".
  • mashchatam («corrupción de ellos», H4893B): sustantivo en estado constructo con sufijo pronominal de tercera persona plural, indicando que la corrupción pertenece a los animales mencionados.
  • mum («defecto», H3971B): sustantivo sin artículo ni sufijo, en aposición a la cláusula anterior, nombrando la condición física que descalifica la ofrenda.
  • yeratzu («ser aceptado», H7521): verbo en nifal (voz pasiva), imperfecto, tercera persona plural — el sujeto (las ofrendas) recibe la acción de "no ser aceptado", sin agente explícito.

Lo que dice el texto

La oración hebrea se organiza en dos partes. La primera establece la prohibición: lo tak.Ri.vu («no traeréis») rige sobre lechem 'eloheikhem («el pan/alimento de vuestro Dios», H3899H en constructo con H0430G), precedido por la frase preposicional u-mi-yad ben-nekhar («y de mano de hijo de extranjero»). La construcción con yad («mano», H3027K) en estado constructo indica que el problema radica en el origen de la entrega —a través de la mano de un extranjero— y no necesariamente en el extranjero mismo como sujeto de la prohibición.

La segunda parte, introducida por ki («porque», H3588A), da la causa: mashchatam bahem mum bahem («su corrupción está en ellas, defecto hay en ellas»). Esta es una construcción nominal doble, sin verbo copulativo explícito (frecuente en hebreo bíblico), que enumera dos condiciones —corrupción y defecto— ambas localizadas mediante la preposición ba- («en») con sufijo pronominal. El verbo final, yeratzu, en nifal, deja el sujeto agente implícito: no se especifica quién acepta o rechaza, solo que la aceptación no ocurre.

Divergencias entre versiones

El hebreo lechem («pan/alimento») lo traduce la LXX como τὰ δῶρα («los dones»), una generalización que se aparta del sentido más restringido de «alimento» presente en el término hebreo. La Vulgata amplía aún más el texto con la frase «et quidquid aliud dare voluerit» («y cualquier otra cosa que quisiera dar»), sin correspondencia directa en el hebreo, que no contiene tal cláusula. Asimismo, donde el hebreo presenta la construcción nominal mashchatam bahem mum bahem («su corrupción está en ellas, defecto en ellas»), la LXX la vierte como φθαρτά ἐστιν... μῶμος («son corruptibles... hay defecto»), y la Vulgata como «corrupta et maculata sunt omnia» («todas están corrompidas y manchadas»), ambas fórmulas que unifican en una sola cláusula lo que el hebreo presenta como dos afirmaciones nominales paralelas.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.