Levítico 10:1

וַיִּקְחוּ בְנֵֽי־אַהֲרֹן נָדָב וַאֲבִיהוּא אִישׁ מַחְתָּתוֹ וַיִּתְּנוּ בָהֵן אֵשׁ וַיָּשִׂימוּ עָלֶיהָ קְטֹרֶת וַיַּקְרִבוּ לִפְנֵי יְהוָה אֵשׁ זָרָה אֲשֶׁר לֹא צִוָּה אֹתָֽם׃

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

וַיִּקְח֣וּ בְנֵֽי־אַ֠הֲרֹן נָדָ֨ב וַאֲבִיה֜וּא אִ֣ישׁ מַחְתָּת֗וֹ וַיִּתְּנ֤וּ בָהֵן֙ אֵ֔שׁ וַיָּשִׂ֥ימוּ עָלֶ֖יהָ קְטֹ֑רֶת וַיַּקְרִ֜בוּ לִפְנֵ֤י יְהוָה֙ אֵ֣שׁ זָרָ֔ה אֲשֶׁ֧ר לֹ֦א צִוָּ֖ה אֹתָֽם׃

Griego (Septuaginta)

Καὶ λαβόντες οἱ δύο υἱοὶ Ἀαρὼν Ναδὰβ καὶ Ἀβιοὺδ τὸ πυρεῖον αὐτοῦ ἐπέθηκαν ἐπ’ αὐτὸ πῦρ καὶ ἐπέβαλον ἐπ’ αὐτὸ θυμίαμα, καὶ προσήνεγκαν ἔναντι κυρίου πῦρ ἀλλότριον ὃ οὐ προσέταξεν Κύριος αὐτοῖς.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

Arreptisque Nadab et Abiu filii Aaron thuribulis, posuerunt ignem, et incensum desuper, offerentes coram Domino ignem alienum: quod eis præceptum non erat.

Español

Nadab y Abiú, hijos de Aarón, tomaron cada uno su incensario, le pusieron fuego, le echaron incienso encima y ofrecieron ante Yehová un fuego no autorizado, algo que él no les había mandado.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Y LOS hijos de Aarón, Nadab y Abiú, tomaron cada uno su incensario, y pusieron fuego en ellos, sobre el cual pusieron perfume, y ofrecieron delante de Jehová fuego extraño, que él nunca les mandó.

Inglés

Now Aaron’s sons Nadab and Abihu took their censers, put fire in them and added incense, and offered unauthorized fire before the LORD, contrary to His command.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo narra una acción de Nadab y Abiú, hijos de Aarón: toman cada uno su incensario, colocan fuego e incienso en él y lo presentan ante YHWH. El texto hebreo califica ese fuego como zarah («ser extraño», H2114A), algo que no había sido mandado.

Palabras clave

  • mach.taT («incensario», H4289) — sustantivo femenino singular en forma constructa con sufijo posesivo («su incensario»), indicando que cada uno portaba el suyo propio.
  • 'esh («fuego», H0784) — sustantivo de género común, aparece dos veces en el versículo: primero como el fuego colocado en los incensarios, luego calificado como zarah.
  • zaRah («ser extraño», H2114A) — verbo qal en forma de participio femenino singular, funciona como adjetivo calificando a 'esh («fuego»); literalmente «fuego que es ajeno/extraño».
  • tzi.Vah («mandar», H6680) — verbo piel (forma intensiva) en perfecto, tercera persona masculina singular; la acción de mandar se presenta como completada y no realizada respecto a este fuego.
  • yak.Ri.vu («presentar/traer», H7126H) — verbo hifil (forma causativa) narrativo; el hifil indica que el sujeto causa que algo sea acercado o presentado, en este caso ante YHWH.

Lo que dice el texto

La estructura hebrea encadena cuatro acciones mediante la vav narrativa (va, H9001): tomar (yik.Chu), dar/poner fuego (yi.te.Nu), poner incienso (ya.Si.mu) y presentar (yak.Ri.vu). Esta secuencia de verbos qal e hifil en forma narrativa construye una cadena de eventos consecutivos, típica de la prosa narrativa hebrea, sin indicar necesariamente separación temporal entre ellos.

El calificativo zarah (H2114A) es un participio femenino que concuerda con 'esh (fuego, género común tratado aquí como femenino). La construcción del hebreo no dice qué característica específica hacía "extraño" a ese fuego; solo indica que no correspondía a lo mandado (tzi.Vah, H6680, en piel perfecto), verbo que aquí aparece sin sujeto explícito distinto de la tercera persona masculina singular implícita.

La frase final, 'asher lo' tzi.Vah 'oTam («que no mandó a ellos»), usa la partícula relativa 'asher (H0834A) para introducir una cláusula subordinada que califica retrospectivamente al fuego extraño, sin especificar el sujeto del verbo mandar de forma explícita en la cláusula misma (el sujeto se infiere del contexto verbal).

Divergencias entre versiones

La LXX incluye el numeral "los dos" (οἱ δύο) antes de "hijos de Aarón", precisión numérica que no está en el texto hebreo provisto. Asimismo, la LXX explicita el sujeto de "mandó" como Κύριος (Señor/YHWH), mientras que el hebreo en tzi.Vah 'oTam no nombra sujeto gramatical explícito en esa cláusula, dejándolo implícito. La Vulgata, por su parte, usa la construcción pasiva impersonal "quod eis præceptum non erat" («lo cual no les había sido mandado»), evitando también nombrar sujeto explícito, de forma similar al hebreo pero con voz pasiva en vez de activa.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.