Éxodo 34:9
וַיֹּאמֶר אִם־נָא מָצָאתִי חֵן בְּעֵינֶיךָ אֲדֹנָי יֵֽלֶךְ־נָא אֲדֹנָי בְּקִרְבֵּנוּ כִּי עַם־קְשֵׁה־עֹרֶף הוּא וְסָלַחְתָּ לַעֲוֹנֵנוּ וּלְחַטָּאתֵנוּ וּנְחַלְתָּֽנוּ׃
✦ Interlineal hebreo
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✦ El mismo versículo en cinco lenguas
וַיֹּ֡אמֶר אִם־נָא֩ מָצָ֨אתִי חֵ֤ן בְּעֵינֶ֙יךָ֙ אֲדֹנָ֔י יֵֽלֶךְ־נָ֥א אֲדֹנָ֖י בְּקִרְבֵּ֑נוּ כִּ֤י עַם־קְשֵׁה־עֹ֙רֶף֙ ה֔וּא וְסָלַחְתָּ֛ לַעֲוֹנֵ֥נוּ וּלְחַטָּאתֵ֖נוּ וּנְחַלְתָּֽנוּ׃
καὶ εἶπεν Εἰ εὕρηκα χάριν ἐνώπιόν σου, συνπορευθήτω ὁ κύριός μου μεθ’ ἡμῶν· ὁ λαὸς γὰρ σκληροτράχηλός ἐστιν, καὶ ἀφελεῖς σὺ τὰς ἁμαρτίας ἡμῶν καὶ τὰς ἀνομίας ἡμῶν, καὶ ἐσόμεθα σοί.
Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0
Latín (Vulgata)
ait: Si inveni gratiam in conspectu tuo, Domine, obsecro ut gradiaris nobiscum (populus enim duræ cervicis est) et auferas iniquitates nostras atque peccata, nosque possideas.
Y le dijo: “Señor, si de verdad me he ganado tu favor, te ruego que Yehová nos acompañe. Es cierto que somos un pueblo muy terco, pero perdona nuestra maldad y nuestro pecado, y acéptanos como tu propio pueblo.”
Español clásico (Reina-Valera 1909)
Y dijo: Si ahora, Señor, he hallado gracia en tus ojos, vaya ahora el Señor en medio de nosotros; porque este es pueblo de dura cerviz; y perdona nuestra iniquidad y nuestro pecado, y poséenos.
“ O Lord,” he said, “ if I have indeed found favor in Your sight, my Lord, please go with us. Although this is a stiff-necked people, forgive our iniquity and sin, and take us as Your inheritance.” The LORD Renews the Covenant (2 Corinthians 3:7–18)
✦ Qué dice el texto
Resumen
El versículo recoge una súplica de Moisés dirigida a la divinidad, articulada en tres peticiones sucesivas: que la presencia divina "vaya" con el pueblo, que perdone su "iniquidad" y "pecado", y que lo tome como heredad propia. La frase se apoya en una cláusula causal que caracteriza al pueblo como «duro de cerviz».
Palabras clave
- matzati («hallar», H4672) — perfecto qal, primera persona: acción ya completada («he hallado»), base de la condición «si he hallado favor».
- chen («favor», H2580) — sustantivo masculino singular; objeto directo del verbo anterior, sin artículo.
- qesheh-'oref («duro: cerviz», H7186+H6203) — construcción de estado constructo (adjetivo + sustantivo), literalmente «duro de cuello», predicado nominal con hu' («él», H1931).
- salachta («perdonar», H5545) — perfecto consecutivo, segunda persona masculina: continúa la secuencia iniciada por el imperfecto yelekh, funcionando como una petición encadenada («y perdonarás»/«perdona»).
- nechaltanu («heredar», H5157) — perfecto consecutivo con sufijo pronominal «nos» (H9035): «y nos heredarás» o «tómanos como heredad», tercer verbo de la cadena petitoria.
Lo que dice el texto
La frase hebrea encadena varias formas verbales con función volitiva aunque morfológicamente sean perfecto o imperfecto. El imperfecto yelekh («irá», H1980G) tras la interjección na' («por favor», H4994) funciona como yusivo: «que vaya». A partir de ahí, los verbos siguientes —salachta y nechaltanu— están en perfecto consecutivo (forma wayiqtol/veqatal que en este contexto no narra pasado sino que continúa la secuencia de petición): «perdona» y «tómanos por heredad», enlazados por la conjunción ve- (H9001/H9002).
La cláusula causal ki 'am-qesheh-'oref hu' («porque pueblo duro de cerviz es él», H3588A) se intercala entre la primera petición (que la presencia vaya) y las dos siguientes (perdón y herencia), de modo que la dureza del pueblo se presenta como la razón por la cual se necesita tanto la perdón como la adopción como heredad, no solo como una descripción aislada.
El vocativo 'Adonai («Señor», H0136) aparece dos veces en el texto hebreo (posiciones 10 y 13), repetido en cada una de las dos primeras cláusulas de la petición, reforzando el tono suplicante mediante la reiteración del título.
Divergencias entre versiones
La LXX traduce el tercer verbo, nechaltanu («y nos heredarás»), como καὶ ἐσόμεθα σοί («y seremos tuyos»), invirtiendo la dirección de la acción: el hebreo presenta a la divinidad como sujeto que hereda al pueblo, mientras la LXX presenta al pueblo como sujeto que «será» de la divinidad. La Vulgata, en cambio, mantiene la dirección hebrea con possideas («poseas»), aunque sustituye la noción de «herencia» (nachal) por la de «posesión».
Además, la LXX invierte el orden de los sustantivos: coloca ἁμαρτίας («pecados») antes de ἀνομίας («iniquidades»), mientras el hebreo enumera primero 'avonenu («nuestra iniquidad») y luego chatatenu («nuestro pecado»).
Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.