Deuteronomio 32:1

הַאֲזִינוּ הַשָּׁמַיִם וַאֲדַבֵּרָה וְתִשְׁמַע הָאָרֶץ אִמְרֵי־פִֽי׃

Interlineal hebreo

Toca una palabra para ver su ficha

El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

הַאֲזִ֥ינוּ הַשָּׁמַ֖יִם וַאֲדַבֵּ֑רָה וְתִשְׁמַ֥ע הָאָ֖רֶץ אִמְרֵי־פִֽי׃

Griego (Septuaginta)

XXXII καὶ ἀκουέτω ἡ γῆ ῥήματα ἐκ στόματός μου.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

Audite, cæli, quæ loquor: audiat terra verba oris mei.

Español

Escuchen, cielos, y yo hablaré. Que la tierra escuche las palabras de mi boca.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

ESCUCHAD, cielos, y hablaré; y oiga la tierra los dichos de mi boca.

Inglés

Give ear, O heavens, and I will speak; hear, O earth, the words of my mouth.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo abre el poema de Deuteronomio 32 con una convocatoria doble: se ordena a los "cielos" que escuchen y se pide a la "tierra" que oiga, mientras el hablante anuncia que va a pronunciar un discurso. La frase final identifica el contenido de ese discurso como los "dichos" que salen de la "boca" del hablante.

Palabras clave

  • ha'azinu («escuchar», H0238) — verbo en hifil (forma causativa) e imperativo plural: no es un "oír" pasivo sino una orden de prestar atención activamente, dirigida a los "cielos".
  • 'adabberah («hablar», H1696G) — forma verbal en piel (intensiva), presentada aquí como infinitivo; anuncia la acción de hablar que sigue a la convocatoria.
  • tishma' («oír», H8085G) — verbo en qal (forma simple), imperfecto con vav, dirigido a "ella" (la tierra); es un verbo de intensidad distinta al hifil de la línea anterior, aplicado a un sujeto diferente.
  • 'imrei («dicho», H0561) — sustantivo masculino plural en estado constructo, es decir, "dichos de...", que necesita un término siguiente para completarse.
  • pi («labio»/boca + sufijo "mi", H6310G + H9020) — sustantivo en constructo con sufijo pronominal de primera persona, cierra la cadena: "dichos de boca de mí".

Lo que dice el texto

La frase se organiza en paralelismo: dos imperativos/exhortaciones dirigidos respectivamente a "los cielos" (shamayim, H8064, masculino plural) y "la tierra" ('eretz, H0776, femenino singular), cada uno con su propio verbo de percepción. El primer verbo, ha'azinu, está en hifil, forma que en otras raíces suele indicar causación ("hacer oír" o "prestar oído"), mientras que el segundo, tishma', usa la forma simple qal del mismo campo semántico ("oír"). Esta alternancia gramatical entre las dos líneas —hifil imperativo frente a qal imperfecto con vav— no se refleja necesariamente en las traducciones, que suelen unificar ambos verbos bajo "escuchar/oír".

La última frase, 'imrei-fi, es una cadena constructa doble: 'imrei («dichos de...») exige un complemento, que llega con pi («boca de mí»). El resultado literal es "los dichos de la boca de mí", una construcción que el hebreo usa para enfatizar el origen físico del discurso (la boca) como fuente de las palabras pronunciadas.

Divergencias entre versiones

El texto de la LXX aportado (καὶ ἀκουέτω ἡ γῆ ῥήματα ἐκ στόματός μου) corresponde únicamente a la segunda mitad del versículo hebreo —la parte referida a la tierra (tishma' ha'aretz) y a los "dichos de mi boca"— sin equivalente visible para ha'azinu ha-shamayim va'adabberah ("escuchad, cielos, y hablaré"). La LXX traduce 'imrei como ῥήματα (plural, "palabras/dichos") y pi como ἐκ στόματός μου ("de mi boca"), en línea semántica con el hebreo. La Vulgata, en cambio, sí reproduce ambas mitades del paralelismo ("Audite, cæli... audiat terra"), traduciendo 'imrei como "verba" y pi como "oris mei", siguiendo de cerca la estructura constructa hebrea.

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.