Deuteronomio 12:9

כִּי לֹא־בָּאתֶם עַד־עָתָּה אֶל־הַמְּנוּחָה וְאֶל־הַֽנַּחֲלָה אֲשֶׁר־יְהוָה אֱלֹהֶיךָ נֹתֵן לָֽךְ׃

Interlineal hebreo

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El mismo versículo en cinco lenguas

Hebreo

כִּ֥י לֹא־בָּאתֶ֖ם עַד־עָ֑תָּה אֶל־הַמְּנוּחָה֙ וְאֶל־הַֽנַּחֲלָ֔ה אֲשֶׁר־יְהוָ֥ה אֱלֹהֶ֖יךָ נֹתֵ֥ן לָֽךְ׃

Griego (Septuaginta)

οὐ γὰρ ἥκατε ἕως τοῦ νῦν εἰς τὴν κατάπαυσιν καὶ εἰς τὴν κληρονομίαν ἣν Κύριος ὁ θεὸς ἡμῶν δίδωσιν ὑμῖν.

Texto griego de la edición Swete, CC BY-SA 4.0

Latín (Vulgata)

neque enim usque in præsens tempus venistis ad requiem, et possessionem, quam Dominus Deus vester daturus est vobis.

Español

porque todavía no han llegado al descanso y a la herencia que Yehová su Dios les da.

Español clásico (Reina-Valera 1909)

Porque aun hasta ahora no habéis entrado al reposo y á la heredad que os da Jehová vuestro Dios.

Inglés

For you have not yet come to the resting place and the inheritance that the LORD your God is giving you.

Qué dice el texto

Resumen

El versículo declara que el pueblo aún no ha llegado al lugar de reposo y a la heredad que Yehová su Dios les está dando. La oración se articula como una explicación causal (introducida por ki) de una instrucción o afirmación previa, contrastando un estado pasado-presente de no llegada con un destino futuro prometido.

Palabras clave

  • ba.Tem («venir», H0935G) — verbo qal perfecto, segunda persona masculina plural: indica una acción completada, «ustedes han venido/entrado», negada por lo'-.
  • me.nu.Chah («reposo», H4496H) — sustantivo femenino singular con artículo, funciona como destino de la preposición 'el- («hacia»).
  • na.cha.Lah («heredad», H5159) — sustantivo femenino singular, coordinado con me.nu.Chah mediante ve- («y»), formando un par de destinos paralelos.
  • no.Ten («dar», H5414G) — verbo qal en forma de participio masculino singular: expresa una acción en curso o continua («el que da»), no un hecho puntual pasado ni un simple futuro.
  • 'e.lo.Hei.kha («Dios», H0430G+H9021) — sustantivo masculino plural en estado constructo con sufijo pronominal de segunda persona masculina singular: «Dios de ti», es decir «tu Dios».

Lo que dice el texto

La cláusula se abre con la partícula ki («porque»), que subordina toda la oración como causa o explicación de algo anterior no incluido en este versículo. El núcleo verbal es ba.Tem, perfecto qal negado por lo'-, que describe una acción de «entrar» o «venir» como no completada hasta el momento señalado por 'ad-'A.tah («hasta ahora»). Esta construcción de perfecto negado con marcador temporal presente comunica una situación que persiste desde el pasado hasta el momento del habla.

Los dos destinos —me.nu.Chah («reposo») y na.cha.Lah («heredad»)— están unidos por la preposición repetida 'el- y la conjunción ve-, lo que los presenta como dos nociones paralelas hacia las cuales no se ha llegado. La cláusula relativa introducida por 'a.Sher- califica a na.cha.Lah (y posiblemente también a me.nu.Chah) especificando que es Yehová quien la otorga. El verbo de esa cláusula, no.Ten, es un participio, forma verbal que en hebreo bíblico no marca tiempo gramatical fijo sino aspecto continuo o habitual: la acción de «dar» se presenta como un proceso vigente, sin especificar si ya concluyó, está en curso o es inminente.

Divergencias entre versiones

La LXX traduce el participio no.Ten con el presente indicativo griego δίδωσιν («da»), manteniendo la noción de proceso en curso. La Vulgata, en cambio, usa la construcción perifrástica «daturus est» («ha de dar», futuro), lo que introduce una lectura temporal explícitamente prospectiva que el participio hebreo no fija por sí mismo.

Además, donde el hebreo tiene 'e.lo.Hei.kha («tu Dios», segunda persona singular), la LXX traduce ὁ θεὸς ἡμῶν («nuestro Dios», primera persona plural), divergencia de persona gramatical que no está presente en el texto hebreo ni en la Vulgata («Dominus Deus vester», «el Señor vuestro Dios»).

Esta explicación describe el texto con datos lingüísticos; no añade doctrina ni interpretación confesional.