Salmos

Salmos 3

1 ¡Yehová, cómo se han multiplicado mis enemigos! Muchos son los que se levantan contra mí. 2 Son muchos los que dicen de mí, “No hay ayuda para él en Dios”. Selah. 3 Pero tú, Yehová, eres un escudo que me protege, mi gloria, y el que me hace levantar la cabeza. 4 A gritos clamo a Yehová, y él me responde desde su santo monte. Selah. 5 Me acuesto y me duermo; y vuelvo a despertar, porque Yehová me sostiene. 6 No le tendré miedo a las multitudes que se han puesto en mi contra por todas partes. 7 ¡Levántate, Yehová! ¡Sálvame, Dios mío! Porque tú has golpeado a todos mis enemigos en la mejilla; les has roto los dientes a los malvados. 8 De Yehová es la salvación. ¡Que tu bendición descienda sobre tu pueblo! Selah.