Ascensión de Isaías 1

Estudio y referencia

1 Y aconteció en el año veintiséis del reinado de Ezequías, rey de Judá, que él llamó a Manasés, su hijo. Ahora bien, éste era su único hijo. 2 Y le llamó a la presencia de Isaías hijo de Amoz, el profeta, y a la presencia de Josab hijo de Isaías, para entregarle las palabras de justicia que el rey mismo había visto: 3 Y acerca de los juicios eternos y los tormentos del Gehena, y acerca del príncipe de este mundo, y de sus ángeles, y sus autoridades y sus potestades. 4 Y las palabras de la fe del Amado, las cuales él mismo había visto en el año quince de su reinado durante su enfermedad. 5 Y le entregó las palabras escritas que Samnas el escriba había escrito, y también las que Isaías hijo de Amoz le había dado, y también a los profetas, para que escribieran y guardaran con él lo que él mismo había visto en la casa del rey acerca del juicio de los ángeles, y de la destrucción de este mundo, y acerca de las vestiduras de los santos y de su salida, y acerca de su transformación y la persecución y ascensión del Amado. 6 En el año veinte del reinado de Ezequías, Isaías había visto las palabras de esta profecía y las había entregado a Josab su hijo. Y mientras él (Ezequías) daba órdenes, Josab hijo de Isaías estaba a su lado. 7 Isaías dijo a Ezequías el rey, pero no en presencia de Manasés solamente le dijo esto: «Como el Señor vive, y el Espíritu que habla en mí vive, todas estas órdenes y estas palabras serán anuladas por Manasés tu hijo, y por medio de sus manos partiré yo en medio de la tortura de mi cuerpo. 8 Y Samael Malquira servirá a Manasés, y ejecutará todo su deseo, y él se convertirá en seguidor de Beliar más bien que de mí: 9 Y a muchos en Jerusalén y en Judea hará abandonar la verdadera fe, y Beliar habitará en Manasés, y por sus manos seré yo aserrado en dos.» 10 Y cuando Ezequías oyó estas palabras, lloró muy amargamente, y rasgó sus vestiduras, y puso tierra sobre su cabeza, y cayó sobre su rostro. 11 Y Isaías le dijo: «El consejo de Samael contra Manasés está consumado: nada te aprovechará.» 12 Y en aquel día Ezequías resolvió en su corazón matar a Manasés su hijo. 13 Y Isaías dijo a Ezequías: «El Amado ha anulado tu designio, y el propósito de tu corazón no se cumplirá, pues con este llamamiento he sido yo llamado y heredaré la herencia del Amado.»

Fuente: Traducción de Fellowshipbook desde la edición inglesa de R.H. Charles (dominio público), CC BY-SA 4.0