Enoc (1 Enoc) 67

Estudio y referencia

1 Y en aquellos días la palabra de Dios vino a mí, y me dijo: 'Noé, tu suerte ha subido ante Mí, una suerte sin culpa, una suerte de amor y rectitud.' 2 Y ahora los ángeles están haciendo un edificio de madera, y cuando hayan completado esa tarea pondré Mi mano sobre él y lo preservaré, y saldrá de él la simiente de vida, y sobrevendrá un cambio de modo que la tierra no quedará sin habitante. 3 Y afirmaré tu simiente ante mí por los siglos de los siglos, y esparciré a los que moran contigo: no será infructuosa sobre la faz de la tierra, sino que será bendita y se multiplicará sobre la tierra en el nombre del Señor.' 4 Y Él encerrará a aquellos ángeles que han mostrado iniquidad en aquel valle ardiente que mi abuelo Enoc me había mostrado anteriormente en el occidente entre las montañas de oro y plata y hierro y metal blando y estaño. 5 Y vi aquel valle en el cual había una gran convulsión y una convulsión de las aguas. 6 Y cuando todo esto tuvo lugar, de aquel metal fundido ígneo y de la convulsión del mismo en aquel lugar, se produjo un olor a azufre, y estaba unido con aquellas aguas, y aquel valle de los ángeles que habían extraviado a la humanidad ardía debajo de aquella tierra. 7 Y a través de sus valles proceden corrientes de fuego, donde son castigados estos ángeles que habían extraviado a los que moran sobre la tierra. 8 Pero aquellas aguas servirán en aquellos días para los reyes y los poderosos y los exaltados, y los que moran en la tierra, para la sanación del cuerpo, pero para el castigo del espíritu; ahora su espíritu está lleno de lujuria, para que sean castigados en su cuerpo, pues han negado al Señor de los Espíritus y ven su castigo diariamente, y sin embargo no creen en Su nombre. 9 Y en proporción a como el ardor de sus cuerpos se vuelva severo, un cambio correspondiente tendrá lugar en su espíritu por los siglos de los siglos; porque ante el Señor de los Espíritus nadie pronunciará una palabra ociosa. 10 Porque el juicio vendrá sobre ellos, porque creen en la lujuria de su cuerpo y niegan al Espíritu del Señor. 11 Y esas mismas aguas sufrirán un cambio en aquellos días; porque cuando aquellos ángeles sean castigados en estas aguas, estos manantiales de agua cambiarán su temperatura, y cuando los ángeles asciendan, esta agua de los manantiales cambiará y se volverá fría. 12 Y oí a Miguel responder y decir: 'Este juicio con el cual son juzgados los ángeles es un testimonio para los reyes y los poderosos que poseen la tierra.' 13 Porque estas aguas de juicio sirven para la sanación del cuerpo de los reyes y la lujuria de su cuerpo; por lo tanto, no verán ni creerán que aquellas aguas cambiarán y se convertirán en un fuego que arde para siempre.

Fuente: Traducción de Fellowshipbook desde la edición inglesa de R.H. Charles (dominio público), CC BY-SA 4.0